REFLEXIONES: Camina junto al Señor

AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Si fuéramos sinceros con nosotros mismos y reconociéramos nuestras impurezas, pecados, fragilidades humanas, al menos ante Dios, nos estaríamos dando la oportunidad de ser mejores.
La humildad que tendríamos que asumir nos podría llevar a humillarnos ante el Padre y pedirle de todo corazón un cambio de actitud frente a la vida, dejándonos llevar por el camino de la verdad.
Te invito a repetir conmigo el salmo 85, para empezar a dar este gran paso:
“Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad.
Inclina tu oído, Señor, escúchame, que soy un pobre desamparado; protege mi vida, que soy un fiel tuyo; salva, Dios mío, a tu siervo, que confía en ti.
Piedad de mí, Señor, que a ti te estoy llamando todo el día; alegra el alma de tu siervo, pues levanto mi alma hacia ti, Señor.
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende a la voz de mi súplica.” Amén.
Víctor Martínez te garantiza que hoy has dado un gran paso por los caminos del Padre, quien te garantiza una nueva vida.
Espera en el Señor y continúa conmigo cada mañana.
Hasta la próxima.




