RD, atrapada entre la inseguridad, abusos policiales y ejecuciones extrajudiciales
Abinader, blanco de críticas por el fracaso de la reforma policial, el avance de la corrupción y por no implementar los cambios necesarios en la PN

La República Dominicana enfrenta una crisis de seguridad que se profundiza con el paso del tiempo.
La violencia, las desapariciones forzadas, las ejecuciones extrajudiciales, los abusos y maltratos policiales han marcado la vida de miles de ciudadanos, mientras la reforma institucional prometida por el presidente Luis Abinader se diluye entre la corrupción y la falta de voluntad política.
En lo que va de 2025, al menos 55 personas han sido abatidas en «intercambios de disparos» con la Policía Nacional, una práctica que organizaciones de derechos humanos califican como ejecuciones extrajudiciales.
Manuel María Mercedes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha denunciado la falta de respuesta del gobierno ante estos casos y ha pedido el cese de esta metodología violatoria del estado de derecho.
Abusos y maltratos policiales
La población dominicana sigue siendo víctima de abusos y maltratos por parte de agentes policiales.
A pesar del incremento diversos delitos, incluyendo corrupción y abuso de poder la impunidad sigue siendo una constante, y muchos ciudadanos sienten que la Policía no los protege, sino que los amenaza.
Reforma policial: promesas incumplidas
El gobierno de Abinader prometió en diversas ocasiones una reforma profunda de la Policía Nacional, pero los avances han sido limitados y lentos, y en la gestión de Ramón A. Guzmán Peralta, la situación ha sido peor, pues esa transformación policial se ha visto sepultada por los escándalos de corrupción, las ejecuciones de ciudadanos, los abusos y maltratos policiales.
Aunque en la pasada gestión se dio inicio a un proceso de depuración, con la purga de unos 1,200 agentes, algo fundamental en medio de una reforma, pero esa medida, no solo fue engaveta, sino que oficiales y alistados puestos en retiro forzoso o cancelado por corrupción u otros hechos penales, han sido reintegrados en la gestión de Guzmán Peralta.
Incluso, el propio presidente dominicano, Luis Abinader, ha empañado su cacareada “reforma policial” al autorizar el reintegro de oficiales, que habían sido puestos en retiro forzoso, entre ellos, algunos mencionados en casos de narcotráfico.
Durante la gestión del presidente Abinader se realizaron al menos cuatro auditorías a organismos de la Policía Nacional, que arrojaron graves irregularidades en perjuicio del Estado dominicano, pero no hubo consecuencias, y algunos de los responsables de esos hechos han sido premiados, designados en puestos claves.
Tal es el caso del actual jefe de la Policía, Guzmán Peralta, que fue ascendido de rango y llevado de la DIGESETT a la jefatura de la Policía. En la DIGESETT, en la gestión de este oficial, se detectó un desfalco de más de 421 millones de pesos.
Dos de las auditorías fueron hechas en el Hospital de la Policía Nacional, en la gestión del entonces coronel Andrés Modesto Cruz Cruz, que era el subdirector Administrativo y Financiero, entre los años 2015 y 2018 (gobierno de Danilo Medina (2012-20220), y las mismas revelaron irregularidades gravísimas por decenas de millones de pesos.
Al igual que Guzmán Peralta, el hoy general Cruz Cruz no fue sancionado por ese desfalco, pero sí nombrado por el presidente Abinader como Inspector General de la Policía Nacional, tercer cargo en importancia en esa institución.
Cruz Cruz es uno de los candidatos más sólidos para sustituir al actual director de la Policía, pues a pesar de su negro historial como oficial de esa institución, está siendo promovido para el cargo por José Abinader, hermano del presidente Abinader.
Otra hermana del presidente Abinader, Rita Abinader, está promoviendo para el cargo de jefe de la Policía, al actual subdirector general de esa institución, general Juan Hilario Guzmán Badía, quien en la pasada gestión policial fue sacado de la Intendencia de Armas, donde era director, tras incurrir en acciones violatorias a la Ley 590-16 y el Reglamento a esa legislación, el número 20-22.
A pesar de que ese reglamento policial entró en vigencia en el actual gobierno, presidido por Abinader, el jefe de Estado, en vez de sancionarlo, lo premió al designarlo como subdirector general.
Por estas y otras razones, oficiales generales en retiro de la Policía han destacado que la falta de una política coherente, desde el propio Estado, y la resistencia interna dentro de la institución han obstaculizado el proceso de reforma.
Corrupción y escándalos internos
La corrupción dentro de la Policía Nacional sigue siendo un problema grave.
En noviembre de 2024, se desmanteló una red criminal encabezada por un coronel de la institución, que se dedicaba al robo y venta ilegal de municiones.
Este caso evidencia la falta de control y supervisión en el cuerpo policial, pero también la debilidad del Ministerio Público, que no ha profundizado en la investigación, donde, de acuerdo con oficiales de la misma Policía, hay altos mandos involucrados en ese escándalo de corrupción.
Crítica al presidente Abinader
Diversos sectores de la sociedad han criticado al presidente Abinader por no implementar los cambios necesarios en la seguridad ciudadana.
Congresistas de la oposición, incluso, han calificado el retraso en la reforma policial como una muestra de «inexperiencia y fracaso» del gobierno.
Mientras tanto, la población sigue viviendo con miedo y desconfianza hacia las instituciones encargadas de su protección.
La República Dominicana se encuentra en una encrucijada, donde la inseguridad y la crisis institucional requieren una respuesta urgente y efectiva.
Es imperativo que el gobierno asuma su responsabilidad y trabaje en una reforma policial real, que garantice los derechos humanos y la seguridad de todos los ciudadanos.



