República Dominicana: Un país al borde del colapso social
Con inseguridad espantosa por creciente delincuencia, criminalidad y microtráfico

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SANTO DOMINGO, R.D.
En los últimos años, la República Dominicana ha experimentado un deterioro alarmante en su seguridad, lo que se refleja en el aumento de la delincuencia, la violencia, el microtráfico y una serie de abusos y maltratos por parte de las autoridades policiales, especialmente en los últimos 18 meses.
A medida que la criminalidad crece, se han visto comprometidos derechos fundamentales, la tranquilidad de la ciudadanía y la reputación del gobierno ante una promesa incumplida de devolver la paz a los ciudadanos.
Promesas incumplidas
Durante su campaña política, en los años 2018 y 2019, el hoy presidente Luis Abinader, siendo candidato a la Presidencia por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), acusó al gobierno de turno, encabezado por Danilo Medina, de estar dando “palos a ciegas” en la lucha contra la delincuencia, garantizando que un gobierno suyo invertiría más de 30 mil millones de pesos para combatir ese mal que afecta al país. Y prometió, además, que utilizará las mejores prácticas internacionales para disminuir la delincuencia en un 50 por ciento, en sus dos primeros años.
Hoy, sin embargo, después de 4 años 9 meses en el poder, la situación es tan grave que muchos temen que el país, en su conjunto, esté al borde de un colapso social.
La delincuencia está azotando al país. La gente tiene temor hasta de salir a la calle, y lo hace por obligación. Se siente insegura hasta dentro de su casa. Y los delincuentes están utilizando, hasta vehículos de lujo para cometer sus fechorías.
Hay asaltos, despojos y robos por dondequiera. Y en los barrios, se ha incrementado de manera alarmante y preocupante, el número de puntos de ventas de drogas.
La violencia en Santo Domingo y Santiago
El Gran Santo Domingo (Distrito Nacional-Santo Domingo) y Santiago, principalmente, se han convertido en los epicentros de un fenómeno criminal, donde la seguridad es prácticamente nula. La gente siente tanto temor que se cuida hasta de su propia sombra.
Municipios como Santo Domingo Norte, Los Alcarrizos, Santo Domingo Oeste, Pedro Brand, Santo Domingo Este y Boca Chica, se han visto particularmente afectados por el auge de la violencia, las pandillas y el microtráfico.
En los barrios y sectores de esas demarcaciones, de la provincia de Santo Domingo, frecuentemente reportan ejecuciones de jóvenes atrapados en el fuego cruzado, víctimas de robos violentos y, más recientemente, un incremento notable de homicidios relacionados con el narcotráfico.
Santiago, una de las ciudades más grandes del país, no se queda atrás. En sectores como Cienfuegos, Pekín y La Yagüita de El Norte, el ambiente se ha vuelto tan tenso que las autoridades locales advierten de una creciente presencia de bandas organizadas, cuyo control de territorios ha desencadenado una ola de violencia que afecta, tanto a los residentes como a quienes transitan por la zona.
Y esa situación, de acuerdo con dirigentes comunitarios, se debe al enorme incremento de los puntos de drogas en los últimos años.
El auge aterrador del microtráfico
Uno de los factores más preocupantes detrás del aumento de la criminalidad en las grandes ciudades es el crecimiento desmedido del microtráfico.
La República Dominicana se ha convertido en un puente para el tráfico de drogas hacia otros mercados, principalmente Estados Unidos y Europa, y dentro del país, las redes de distribución operan en casi todos los barrios populares.
El microtráfico, que para algunos analistas y observadores, es impulsado por la pobreza y la falta de oportunidades, ha encendido un círculo vicioso de violencia.
Los jóvenes, especialmente, se ven atraídos por el fácil acceso a las drogas y la promesa de ganancias rápidas, pero la consecuencia inevitable es la confrontación constante entre bandas rivales, sumiendo a las comunidades en un estado de miedo permanente.
Los tiroteos son cada vez más frecuentes. Las víctimas por los enfrentamientos entre microtraficantes van en aumento. En la Vega, el pasado año, hubo cuatro muertos en una balacera por el control de puntos de drogas. En Loma de Cabrera, la pasada semana, hubo otro cinco. Sin olvidar los tres muertos y siete heridos en un incidente ocurrido, el pasado año, en el sector Bella Vista, municipio de El Valle, provincia de Hato Mayor.
Falta de estrategia y corrupción
El gobierno ha intentado implementar programas de control y prevención, pero la falta de estrategias efectivas, la incapacidad de los altos mandos y la corrupción que afecta a la Policía Nacional, han sido un obstáculo para ejecutar esos proyectos y agravan aún más la situación de inseguridad que se vive en la República Dominicana.



