Navidad a balazos: joven muere de un tiro por la espalda tras intervención policial en Villa Consuelo
Vecinos denuncian uso indiscriminado de gas pimienta y disparos durante un compartir navideño

DISTRITO NACIONAL, R.D.
La antesala de la Navidad se tiñó de sangre en Villa Consuelo. Lo que comenzó como un compartir entre vecinos terminó en muerte, luto e indignación, luego de una intervención policial que, según testigos, fue violenta, desproporcionada y letal.
Eran cerca de las 10:00 de la noche cuando un grupo de jóvenes y algunos adultos compartían música y bebidas en la esquina formada por las calles Osvaldo Bazil Respaldo Duarte. Nadie imaginó que ese encuentro familiar acabaría en tragedia.
De acuerdo con vecinos y testigos presenciales, varias unidades de la Policía Nacional —incluyendo un camión y múltiples motocicletas, bajo el mando de un oficial superior— irrumpieron en el lugar sin mediar palabra, rociando gas pimienta contra los presentes y provocando una situación de caos.
Lo que siguió, denuncian, fue una balacera innecesaria, más propia del viejo oeste que de un operativo de seguridad ciudadana.
Un disparo por la espalda
El saldo fue devastador. Rancier Junior García, de 25 años, motoconchista, sin antecedentes delictivos conocidos y residente del sector, murió tras recibir un disparo por la espalda, según relataron familiares y testigos.
De acuerdo con las versiones recogidas, el joven se dirigía a buscar una botella de agua para limpiarse el rostro, afectado por el gas pimienta, cuando fue impactado por el disparo, presuntamente realizado por un agente policial.
Un miembro de las fuerzas de seguridad que observó la herida indicó que el proyectil presentaba características de bala expansiva, extremo que deberá ser confirmado por las autoridades competentes.
Tras el disparo, testigos aseguran que un oficial ordenó la retirada inmediata, dejando al joven gravemente herido en el pavimento, tendido en un charco de sangre.
Familiares, amigos y vecinos lo trasladaron de urgencia a un hospital cercano, pero Rancier Junior llegó sin signos vitales.
Indignación y reclamo de justicia
La familia del joven exige justicia y ha solicitado al presidente Luis Abinader la destitución del director de la Policía Nacional, Ramón Antonio Guzmán Peralta, señalando que durante su gestión decenas de jóvenes han perdido la vida en operativos policiales.
Aseguran que Rancier Junior nunca tuvo conflictos con la Policía, era un joven tranquilo y trabajador que se ganaba el sustento diario transportando pasajeros en su motocicleta.
Además, denunciaron que otro joven del sector, que supuestamente podría identificar al agente que disparó, fue detenido por la Policía y permanece bajo custodia. Sus familiares temen por su integridad física y denuncian un patrón de abuso:
“En este país los jóvenes andan inseguros: primero los matan y luego los presentan como delincuentes”, expresaron.
Protestas y denuncias adicionales
Tras el hecho, residentes del sector incendiaron neumáticos en señal de protesta, calificando lo ocurrido como un asesinato injustificable y cuestionando si esta es la reforma policial que promueve el Gobierno.
Algunos jóvenes declararon a este medio que, durante la intervención, agentes policiales gritaban que no querían escándalos en Navidad, mencionando incluso a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, versión que deberá ser investigada.
Mientras tanto, otra familia llora a su hijo, otra comunidad vive con miedo y la Navidad vuelve a llegar con sirenas, balas y silencio oficial.
La pregunta sigue en el aire: ¿Quién protege al ciudadano cuando quien dispara es quien debería cuidarlo?



