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¡Alerta en Palacio! Abinader juega ajedrez, mientras sus allegados sugieren cambios en la Policía

Familiares presionan y recomiendan candidatos; altos mandos están desacreditados y el Tío Sam observa cada movimiento. Si no se colocan bien las fichas, la seguridad y la credibilidad del gobierno irán derecho al abismo

 

Buenos días…

¡Cógelo, Picante!El presidente Luis Abinader está lento con sus decretos. La gente quiere cambios reales, rostros nuevos, y no simples movimientos de fichas. Esto no es un juego de ajedrez: aquí no se mueven peones, se decide el destino del país.

Por cierto, presidente, debería tomar prestado, porque a usted le gustan los préstamos, el látigo de Plinio De Oleo, y empezar a dar foetazos a todos los que se atreven a recomendar, sugerir o presionar sobre nombramientos en puestos delicadísimos, especialmente en seguridad, donde su gobierno, por cargar con amigos y allegados, ha fracasado rotundamente, como es el cado de la Policía Nacional.

Nos llegan informaciones desde los predios palaciegos de que familiares muy cercanos a usted, incluyendo a su mamá, Doña Sula Corona, y su hermana Rita, lo presionan para que nombre al subdirector de la Policía como director.

¡Cógelo, Picante! Ya trató ese tema y recuerda que la Policía no es empresa familiar ni club privado. A esa posición no puede ir nadie que haya estado vinculado a casos de corrupción dentro o fuera de la institución. Ese oficial tiene explicaciones pendientes.

Pero no termina ahí. Además de Guzmán Badía, promovido por familiares de Abinader como si la Policía fuera una herencia, también suena el inspector general Cruz Cruz, impulsado por José, otro hermano del presidente. Este general dejó un escándalo de corrupción en el Hospital de la Policía, durante el gobierno de Danilo Medina. Y todavía hay quienes mencionan al general de Barahona, mencionados en cosas “raras”.

Mientras tanto, el equipo del presidente Donald Trump, encabezado por Marco Rubio y el secretario de Defensa Pete Hegseth, vigila de cerca todo movimiento en los círculos de poder dominicanos. Presidente, mueva las fichas, pero no se deje atrapar por amigos y allegados: los gringos escuchan, ven y no creen en cuentos. Actúe como estadista, no como político de escritorio.

Recuerde: los altos mandos policiales están sumamente desacreditados, por incapaces y por “otras cositas”. Y ojo, la ministra de Interior es vista como muy “fea” en ciertos sectores fuera del país, y hasta los gringos la tienen en la mira. Mueva bien las fichas, porque se le está haciendo tarde. La acusan hasta de los maltratos policiales, que dicen son obras y gracias de su gestión. ¡Pobre Faride! Dicen que al dedo malo, todo se le pega.

Mientras el hacha va y viene, seguimos identificados con las operaciones del Tío Sam. Es hora de ponerle fin al narcotráfico, al narcopolítico y a la corrupción, que según el águila imperial, pulula en República Dominicana por todas las esquinas.

En la frontera con Haití, el panorama es feo: entran de todo, hasta macos y cacatas, y salen otras “cositas”. Presidente, investigue.

Se murió “El Polí”, histórico invasor de terrenos en Santo Domingo Este, y otros ya buscan heredar su hegemonía. Vaya, vaya.

Mientras Rusia y China reciben piropos duros y amargos, el poder de Trump crece como verdolaga.

Algunos aliados del PRM y de Abinader hacen “bembitas”, y no hablamos solo de Julio César Valentín, que soñaba con un ministerio y se le peló el billete.

Hay pánico en el sector conocido como Cancino Adentro por “jueguitos” de encapuchados con pistolas de bolitas. La gente está muerta de miedo, y la nueva Policía no funciona.

Pero no son juegos de niños, sino de tigres, que se dice, pertenecen a bandas del microtráfico. Nos cuentan que un mozalbete disparó varias de esas bolitas a una joven en plena vía pública, gritando: “Quiere cambio, pues toma el menudo”.

Ito Bisonó se fue de Industria y Comercio, nunca encontró su famosa fórmula, y ahora navegará hacia Viviendas. Su familia ha construido cientos de apartamentos, siempre con quejas por filtraciones y otras debilidades.

Las desapariciones vuelven a ponerse de moda. ¡Qué vaina!

Ahora vamos camino a la sede de la DGESETT, para tratar de hablar con el jefe de ese organismo y dar voz a la ciudadanía, que está harta del caos en el tránsito, del peligro de las motocicletas en túneles y elevados, y de una gestión que califica como fiasco total.

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