INTERNACIONALES

Entre redadas y miedo, la solidaridad florece en Puerto Rico

Recogen regalos para niños migrantes en Santurce

SAN JUAN, Puerto Rico

 En medio de la escasez económica, el temor a las redadas y el encierro forzado, líderes comunitarios de distintos sectores de Santurce han puesto en marcha una campaña solidaria para recoger regalos navideños destinados a niños y niñas migrantes, hijos de familias afectadas por la ofensiva federal en la zona capitalina, entre ellas numerosas familias dominicanas.

La iniciativa busca llevar un poco de alegría a hogares golpeados por la incertidumbre, donde muchos padres y madres evitan salir a la calle por miedo a ser detenidos, lo que ha agravado la falta de alimentos, ingresos y acceso a servicios básicos.

Desde hace 12 años, la líder comunitaria Yaquiria Estrada Álvarez, conocida como Frida, organiza de manera ininterrumpida la recolección de regalos para niños, niñas y jóvenes de todas las edades, como un gesto de esperanza para familias de escasos recursos. Esta tradición solidaria, heredada de su padre, ha cobrado este año un significado aún más profundo.

“Este año es diferente. Cientos de madres y padres inmigrantes de mi barrio y de otras comunidades me han dicho que no tienen dinero, que no tienen qué comer y mucho menos cómo regalarles algo a sus hijos en Navidad”, expresó Estrada Álvarez.

La líder comunitaria relató que el miedo se ha apoderado de las comunidades migrantes, al punto de que muchas personas prefieren permanecer encerradas durante días.

“Están viviendo con terror de salir a la calle. Mi casa ha salido en muchos videos en Facebook, donde se ve cómo los agentes se llevan personas. Muchos inmigrantes indocumentados llegan aquí llorando, diciéndome que no tienen comida ni saben qué hacer”, denunció.

La campaña solidaria ha ido ganando apoyo y otros sectores comunitarios se han sumado a la iniciativa, aportando juguetes, ropa y artículos básicos, según informaron los organizadores a este medio digital.

En un contexto marcado por la persecución, la pobreza y la incertidumbre migratoria, estas acciones comunitarias se han convertido en un refugio de solidaridad, demostrando que, aun en medio del miedo, la empatía y el apoyo mutuo siguen siendo una forma de resistencia.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba