¡Gaza bajo fuego! Bombardeos, ejecuciones y saqueos marcan otra jornada de terror israelí
Colonos israelíes atacan civiles y roban 150 ovejas en Deir Dibwan

ORIENTE MEDIO
Colonos israelíes perpetraron un violento ataque contra ciudadanos palestinos en la localidad de Deir Dibwan, al este de Ramala, durante la madrugada del viernes. Dos civiles fueron brutalmente agredidos y alrededor de 150 ovejas robadas tras el asalto a una granja.
Fuentes locales informaron que los colonos irrumpieron en una granja propiedad del ciudadano Hassan Muhammad Daoud Ghanem, ubicada en la zona de Khallat al-Loz, donde golpearon salvajemente a dos trabajadores antes de saquear el rebaño y huir impunemente.
Deir Dibwan ha sido escenario, en las últimas semanas, de una escalada sistemática de ataques de colonos contra granjas, pastizales y propiedades palestinas, incluyendo el robo de rebaños completos. Estos ataques forman parte de una política de presión y terror destinada a forzar el desplazamiento de los residentes, ejecutada bajo la protección directa y la complicidad de las fuerzas de ocupación israelíes.
Demolición, fuego aéreo y naval
En paralelo, Israel intensificó sus ataques militares contra la Franja de Gaza. Aviones de guerra israelíes lanzaron violentos bombardeos aéreos sobre amplias zonas de Khan Yunis, en el sur de Gaza, durante la madrugada del viernes, acompañados de artillería pesada y operaciones de demolición.
Fuentes locales confirmaron al menos cuatro incursiones aéreas contra zonas orientales y meridionales de Khan Yunis, mientras helicópteros artillados y vehículos militares disparaban intensamente contra áreas residenciales.
En la ciudad de Gaza, el ejército israelí ejecutó demoliciones masivas de viviendas en los barrios orientales, seguidas de ataques aéreos sobre las mismas zonas, reduciendo sectores enteros a escombros.
En Rafah, helicópteros de combate abrieron fuego de manera sostenida contra barrios densamente poblados, mientras buques de guerra israelíes bombardearon la costa de Khan Yunis, ampliando el cerco por aire, tierra y mar.
Desde el acuerdo de alto el fuego del 10 de octubre, 406 palestinos han muerto y más de 1,118 han resultado heridos, lo que evidencia una tregua solo en el discurso.
Muertes, ejecuciones y ataques directos a civiles
Al menos tres palestinos murieron y varios más resultaron heridos en el norte de Gaza durante nuevos ataques aéreos israelíes, mientras continuaban los bombardeos al este de Khan Yunis y en la ciudad de Gaza. Estos ataques coincidieron con nuevas órdenes de evacuación forzada emitidas por el ejército israelí para el barrio de Tuffah.
El ciudadano Sami Ahmed Abu Darabi fue asesinado cuando fuerzas israelíes abrieron fuego contra un grupo de palestinos en la zona de Tel al-Dahab, en Beit Lahia, al norte de la Franja.
La noche del jueves, el ejército de ocupación anunció haber abatido a dos supuestos “terroristas” que, según su versión, cruzaron la llamada “línea amarilla” en el sur de Gaza, una narrativa habitual utilizada para justificar ejecuciones extrajudiciales.
En el campamento de Halawa, en Jabalia, dos palestinos resultaron heridos por disparos israelíes, mientras otros dos fueron alcanzados por bombardeos de artillería en el barrio de Shuja’iyya, al este de la ciudad de Gaza.
Uno de los hechos más alarmantes ocurrió cuando un dron cuadricóptero israelí lanzó bombas directamente contra civiles en la calle Salah al-Din, cerca del antiguo edificio de la gobernación, en el centro de Khan Yunis, dejando varios heridos.
Asimismo, vehículos militares israelíes avanzaron más allá de la “línea amarilla” hacia Shuja’iyya, al este del barrio de Tuffah, bajo intensos disparos y fuego de artillería, profundizando la ofensiva terrestre.
Un patrón de terror sostenido
Los hechos registrados en las últimas horas confirman un patrón sistemático de violencia, que incluye bombardeos indiscriminados, ejecuciones, saqueos, desplazamientos forzados y ataques directos contra civiles y sus medios de subsistencia.
En Gaza y en Cisjordania, la población palestina enfrenta una maquinaria de guerra y colonización que actúa sin freno, sin rendición de cuentas y con un saldo diario de muerte, destrucción y despojo.



