Venezuela acusa a Estados Unidos de “robo, piratería y secuestro” tras incautación de petrolero
Caracas denuncia un nuevo episodio de tensión en el Caribe tras la detención de un buque petrolero y la desaparición de su tripulación, en medio de un bloqueo y presión crecientes entre Venezuela y Estados Unidos.

VENEZUELA
Las autoridades de Venezuela han condenado enérgicamente la reciente actuación de Estados Unidos en el mar Caribe, calificando la detención del petrolero y la desaparición de su tripulación como un “robo, secuestro y acto flagrante de piratería” que viola múltiples normas del derecho internacional.
Según Caracas, el buque interceptado —identificado como el Centuries, de bandera panameña y propiedad de una empresa china— transportaba alrededor de 1.8 millones de barriles de crudo venezolano cuando fue abordado por fuerzas estadounidenses en aguas internacionales frente a las costas de Venezuela.
El Gobierno venezolano sostiene que no solo se ha apropiado del barco, sino que la tripulación habría sido retenida sin justificación, lo que Caracas considera un acto de secuestro y una grave transgresión de los derechos humanos y del derecho marítimo.
Estados Unidos, por su parte, confirmó la interceptación del petrolero. La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, publicó en redes sociales imágenes y declaraciones de la operación, señalando que la Guardia Costera actuó con apoyo del Departamento de Defensa para detener lo que describió como movimientos ilícitos de petróleo que, según Washington, podrían estar financiando el narco-terrorismo u otras actividades ilegales.
Escalada de tensión y bloqueos
La operación se produce en el marco de una campaña más amplia de presión de Estados Unidos sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, que incluye la interceptación de al menos dos petroleros en menos de dos semanas, como parte de un bloqueo naval contra embarcaciones asociadas al petróleo venezolano.
Washington afirma que estas acciones buscan frenar el traslado de crudo sancionado y el financiamiento de redes que, según esa administración, sostienen actividades ilícitas del régimen venezolano.
Caracas ha anunciado que llevará su denuncia ante organismos internacionales, incluida la Organización de las Naciones Unidas y la Organización Marítima Internacional, exigiendo protección para sus ciudadanos, la restitución del buque y sanciones para los responsables.
Implicaciones diplomáticas
La incautación ha elevado considerablemente las tensiones diplomáticas no solo entre Caracas y Washington, sino también en un contexto regional más amplio. Expertos señalan que esta confrontación podría afectar relaciones con terceros países, especialmente China, país vinculado al petrolero, y desatar preocupaciones sobre la seguridad del transporte marítimo y la estabilidad energética en la región.
En medio de estas acusaciones cruzadas, la situación en el Caribe permanece altamente tensa, con riesgos crecientes de una escalada mayor si no se abordan las disputas legales y diplomáticas subyacentes.



