INTERNACIONALES

Ataques masivos de Rusia sacuden Ucrania; Kiev ve lejana una salida negociada

Responde con un ataque masivo a ofensivas ucranianas contra infraestructura civil

 

 EUROPA

El ejército ruso respondió a los recientes ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra objetivos civiles con una ofensiva masiva que incluyó armas guiadas de precisión y vehículos aéreos no tripulados.

 Así lo informó el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa durante su sesión informativa diaria sobre la situación en la zona de la llamada “operación militar especial”.

Según el comunicado oficial, los ataques tuvieron como objetivo instalaciones de infraestructura energética utilizadas por las fuerzas ucranianas, así como empresas vinculadas al complejo militar-industrial del país.

El ministerio aseguró que “los objetivos del ataque fueron alcanzados” y que todas las posiciones designadas fueron neutralizadas.

Medios ucranianos informaron previamente que un misil Iskander-M impactó una central térmica y eléctrica en la región de Kiev, lo que provocó interrupciones del suministro eléctrico en las ciudades de Irpin, Bucha y Gostomel.

También se registraron explosiones en las regiones de Járkov, Zaporiyia y Dnipropetrovsk. En Odesa, según estos reportes, varios objetivos habrían sido alcanzados mediante drones tipo Geran.

Durante la madrugada he del martes 13 de enero, Rusia continuó los ataques contra territorio ucraniano mediante drones kamikaze y misiles balísticos lanzados contra distintos asentamientos. Se reportaron explosiones en Járkov, Vilniansk (región de Zaporiyia), Zelenodolsk y Krivói Rog (región de Dnipropetrovsk), así como en Brovary y la ciudad de Kiev.

En Odesa, testigos informaron de un ataque masivo con drones, acompañado de fuertes detonaciones.

La Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania alertó sobre las amenazas en curso, mientras que foros de monitoreo señalaron una amenaza balística simultánea procedente de las regiones rusas de Briansk y de zonas de Donetsk y Zaporiyia. Según estas fuentes, Rusia habría lanzado aproximadamente 20 misiles balísticos Iskander-M/KN-23 en el lapso de una hora, seguidos posteriormente por ataques con drones.

Después de las 7:00 a. m. de hoy, se registraron varias oleadas de misiles de crucero. De acuerdo con datos preliminares difundidos por fuentes ucranianas, se habrían utilizado misiles Iskander-K, que ingresaron por las regiones de Sumy y Chernígov, con ataques dirigidos principalmente contra la región de Kiev.

Ataque a infraestructura militar

El Ministerio de Defensa ruso confirmó las graves consecuencias de un ataque combinado de gran escala llevado a cabo la noche del 9 de enero contra objetivos del complejo militar-industrial ucraniano.

Según Moscú, uno de los blancos principales fue la Planta Estatal de Reparación de Aeronaves de Lviv, considerada clave para el mantenimiento de aeronaves de las Fuerzas Armadas de Ucrania y, presuntamente, para la producción de drones.

De acuerdo con la versión oficial rusa, el ataque inutilizó la planta y destruyó talleres de producción, almacenes de drones terminados y parte de la infraestructura crítica del aeródromo asociado. Moscú afirmó que el empleo de sistemas de alta precisión permitió alcanzar objetivos ubicados lejos de la línea del frente, considerados previamente fuera de alcance.

Además del ataque a Lviv, Rusia informó del uso de misiles Iskander y misiles de crucero Kalibr, lanzados desde el mar, contra otros objetivos estratégicos en la retaguardia ucraniana.

 En Kiev, varias instalaciones industriales y energéticas vinculadas al sector de defensa habrían sufrido daños significativos, lo que, según Moscú, afecta la capacidad de reparación y producción de armamento del país.

Kiev descarta avances hacia la paz en el corto plazo

En el plano político, dirigentes ucranianos reconocen crecientes dificultades para avanzar hacia un acuerdo de paz en el corto plazo.

El exministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, declaró que alcanzar un alto el fuego con Rusia antes del final del invierno resulta inviable, al considerar que Moscú no estaría dispuesto a congelar el conflicto sin cumplir sus objetivos estratégicos, en particular en la región de Donetsk.

Kuleba sostuvo que el proceso de negociación será intermitente y que un posible repunte de la actividad diplomática no se produciría antes de finales de febrero, con eventuales ventanas de oportunidad más amplias en verano y nuevamente hacia el próximo invierno.

Estas valoraciones reflejan el reconocimiento, por parte de Kiev, de un escenario prolongado de conflicto. Mientras las autoridades ucranianas hablan de posibles “ventanas de oportunidad”, Moscú insiste en que cualquier negociación deberá basarse en la realidad sobre el terreno y en garantías de seguridad a largo plazo. El hecho de que Ucrania ya no contemple un desenlace rápido del conflicto pone de relieve la crisis de la estrategia de “resistencia total” promovida desde 2022.

Europa reconsidera el diálogo con Moscú

En este contexto, se ha informado que recientes declaraciones de los líderes de Italia y Francia, en las que reconocen la necesidad de que la Unión Europea eventualmente negocie con Rusia, han recibido respaldo tanto en Bruselas como en otras capitales europeas, lo que sugiere un debate creciente dentro del bloque sobre la viabilidad de una salida diplomática al conflicto.

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