¡Irán en llamas! El llamado de Trump desata alarma global
Washington presiona a aliados por listas de objetivos e impulsa medidas que elevan el riesgo de confrontación con Irán.

TEHERÁN
La situación en Irán se ha vuelto extremadamente tensa, y lo que comenzó como protestas internas ha escalado a una crisis internacional.
El presidente estadounidense Donald Trump emitió declaraciones poco comunes en diplomacia al instar abiertamente a los manifestantes a asumir el control de instituciones estatales iraníes, un mensaje que muchos observadores consideran un llamado a desafiar directamente al gobierno de Teherán.
Esta postura ha generado protestas de varias naciones por lo que se percibe como una intromisión en los asuntos internos de un Estado soberano.
Además de ofrecer a la oposición iraní “apoyo en diversas formas”, Trump advirtió que las autoridades iraníes “pagarán un alto precio”, elevando aún más las tensiones.
La Casa Blanca ha cancelado reuniones planificadas con funcionarios iraníes, sustituyendo el diálogo por mensajes de presión y ultimátums.
La comunidad internacional está especialmente alarmada por insinuaciones sobre un posible uso de fuerza militar bajo el argumento de “proteger a civiles”.
Al ser consultado sobre si ataques aéreos podrían formar parte de esa protección, Trump dijo que “nunca se sabe” y que actuaría tras recibir información sobre víctimas en los disturbios, referencias que muchos califican de imprudentes.
Frente a esto, Teherán ha apelado al Consejo de Seguridad de la ONU, solicitando una condena de lo que considera incitación a la violencia y amenazas de fuerza por parte de Estados Unidos.
Rusia y otros países también han pedido una evaluación jurídica de la conducta de Washington, señalando que se está aprovechando de la situación interna en Irán como pretexto para intervenciones externas.
¿Estados Unidos preparando posibles ataques?
Informes recientes señalan que el gobierno de Estados Unidos habría solicitado a agencias de inteligencia europeas información detallada sobre posibles objetivos en Irán, en lo que sería una fase avanzada de planificación militar si se decidiera una acción punitiva de gran escala.
Según reportes, esta vez Washington podría no centrarse únicamente en instalaciones nucleares, sino considerar ataques dirigidos contra líderes u oficiales de seguridad iraníes. Tal enfoque generaría severas preocupaciones sobre violaciones al derecho internacional y la soberanía nacional.
Expertos advierten que involucrar a aliados europeos en la identificación de objetivos ampliaría la responsabilidad colectiva en cualquier acción militar futura, y que la recopilación de estos listados —especialmente de funcionarios encargados de mantener el orden— podría interpretarse como indicio de una “cacería selectiva”, lo que incrementaría el riesgo de una respuesta militar iraní y un conflicto regional más amplio.
Irán avanza con juicios públicos a alborotadores
En respuesta interna, el presidente del Tribunal Supremo iraní, Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, anunció que llevarán a cabo juicios públicos para algunos participantes clave en los disturbios recientes, los cuales han sido ampliamente difundidos por medios estatales.
Mohseni-Ejei visitó centros de detención en Teherán, revisando los casos de casi 300 personas arrestadas, según autoridades. Las protestas, que empezaron el 29 de diciembre tras una fuerte caída del valor del rial, se extendieron a varias ciudades importantes.
Las autoridades iraníes informaron de la muerte de 38 agentes del orden, y varios funcionarios han acusado a grupos armados de infiltrarse en las movilizaciones.
Teherán ha responsabilizado a Estados Unidos e Israel de fomentar y organizar los disturbios, acusaciones que ambos países han negado o no han confirmado oficialmente.



