Israel desata una tormenta de fuego; bombardeos masivos en el sur del Líbano
Nuevos muertos en Gaza y represión sangrienta en Cisjordania; arrestan al jefe de gabinete de Netanyahu

ORIENTE MEDIO
El sur del Líbano vivió el domingo una de las escaladas militares israelíes más amplias y violentas de los últimos años, marcada por ataques aéreos simultáneos, advertencias directas a la población civil, sobrevuelos constantes de aviones de guerra y drones, y una ola de pánico que provocó el desplazamiento masivo de residentes.
Tel Aviv confirmó que los ataques tuvieron como objetivo supuesta infraestructura de Hezbollah, mientras la realidad sobre el terreno muestra barrios residenciales arrasados y civiles forzados a huir.
Bombardeos directos a complejos residenciales
En el marco de esta ofensiva, el ejército israelí emitió una advertencia a los residentes de la ciudad de Kfar Hatta, en el sur del Líbano, exigiendo la evacuación inmediata de un gran complejo residencial y los edificios circundantes.
La advertencia, acompañada de un mapa, afirmaba que el área era utilizada por Hezbollah, ordenando a los civiles alejarse al menos 300 metros bajo amenaza directa.
Tras la advertencia, una fuerza del ejército libanés se desplazó a la zona antes de que aviones de guerra israelíes lanzaran un ataque de advertencia, seguido por una serie de bombardeos intensivos contra el complejo, compuesto por al menos diez edificios residenciales. Testigos informaron de más de diez incursiones aéreas consecutivas, cuyos estruendos se escucharon hasta la ciudad de Sidón y regiones del este del país.
33 ataques en una hora: una ofensiva sin precedentes
Igualmente, se registraron al menos 33 ataques aéreos israelíes en solo una hora, dirigidos contra amplias zonas entre Iqlim al-Tuffah y el distrito de Jezzine, en una de las oleadas de bombardeo más intensas desde el inicio de la escalada.
La aviación israelí atacó repetidamente la zona de al-Bureij, en las afueras de la ciudad de Ybaa, hasta tres veces en menos de una hora, con más de diez ataques sobre el mismo sector. También se reportaron incursiones en Tibna, Basaliya, Siniya, Al-Jabour, Jbaa, Al-Qatrani, Al-Mahmoudiya, Al-Dimashqiya y las alturas de Al-Rayhan.
Dominio aéreo total y guerra psicológica
En medio de los bombardeos, drones israelíes volaron a baja altitud sobre toda la franja costera, desde Ras al-Ain al-Qulayleh hasta Zahrani, atravesando Tiro y Qasmiyeh. También se detectaron vuelos a media altitud sobre las cordilleras oriental y occidental, llegando hasta Baalbek, la Bekaa norte y aldeas del distrito de Hermel. Los cielos del sur del Líbano permanecieron saturados de drones durante todo el día.
En tierra, un dron israelí se estrelló en Aita al-Shaab, mientras otro lanzó bombas de sonido sobre Mays al-Jabal, Kfarkela y Adaysseh, intensificando la guerra psicológica contra la población civil. Como resultado, numerosas familias huyeron hacia Beirut, temiendo una expansión aún mayor de los ataques.
Gaza: sigue la matanza a pesar del alto el fuego
En la Franja de Gaza, cuatro palestinos fueron asesinados y al menos seis resultaron heridos por fuego israelí desde el amanecer de este domingo, según fuentes médicas. Dos de los mártires cayeron en el sur del enclave y otros dos en el norte, uno de ellos tras sucumbir a heridas previas.
Equipos de ambulancia rescataron tres heridos en el campamento de Jabalia, además de dos heridos en Beit Lahia y otro en Jabalia, en el norte de Gaza.
Las cifras acumuladas de la agresión israelí desde el 7 de octubre de 2023 ascienden a 71.412 mártires y 171.314 heridos, mientras numerosos cuerpos permanecen bajo los escombros y en las calles, inaccesibles para los equipos de rescate.
Desde el supuesto alto el fuego del 11 de octubre, el número de mártires ha alcanzado 442, con 1.236 heridos, y se han recuperado 688 cadáveres adicionales, lo que evidencia la continuidad real de la ofensiva.
Cisjordania: muertes, heridos y castigo colectivo
En Hebrón, un palestino murió tras una operación militar israelí, mientras que en Nablus al menos 20 ciudadanos resultaron heridos durante una incursión a gran escala. La operación se produjo después de que combatientes de la resistencia palestina hirieran a un soldado israelí de una unidad encubierta al descubrir un intento de infiltración en la Ciudad Vieja de Hebrón.
Destrucción deliberada de recursos hídricos
Las fuerzas de ocupación israelíes también llevaron a cabo actos de castigo colectivo, rellenando dos pozos de agua y demoliendo un estanque agrícola en la localidad de Beit Ummar, al norte de Hebrón.
Según el activista Mahmoud Awad, los pozos pertenecían a Jamil Alqam y Hassan Abdul Rahman Al-Alami, mientras que el estanque destruido era propiedad de Salama Arar, afectando directamente la subsistencia agrícola de la zona.
Arrestan al jefe de gabinete de Netanyahu
En un giro interno significativo, la policía israelí arrestó al director de la oficina del primer ministro, Tzachi Braverman, para interrogarlo por presunta obstrucción de una investigación sobre filtración de documentos de seguridad clasificados a medios extranjeros.
La unidad anticorrupción Lahav 433 llevó a cabo el interrogatorio tras registrar su domicilio. Las sospechas incluyen abuso de confianza en un caso de alta sensibilidad vinculado directamente a la oficina de Benjamin Netanyahu.
Asimismo, Eli Feldstein, ex portavoz del primer ministro y previamente detenido en el mismo caso, fue citado nuevamente, y se espera una confrontación directa entre ambos, profundizando la crisis política en el corazón del poder israelí.



