La UE apuesta por la negociación con Trump para resolver el tema de Groenlandia
Bruselas busca evitar una confrontación directa con Washington y abrir espacios de cooperación estratégica en el Ártico.

BRUSELAS
Los líderes de la Unión Europea están explorando una salida negociada al debate sobre el futuro de Groenlandia, con el objetivo de permitir al presidente estadounidense Donald Trump presentar el resultado como una victoria política, informó el medio Político, citando a diplomáticos europeos.
De acuerdo con el reporte, las conversaciones se intensificaron tras recientes declaraciones de Trump en las que afirmó que Estados Unidos “necesita” Groenlandia y no descartó la posibilidad de recurrir a la fuerza para asegurar sus intereses en la isla, una afirmación que generó inquietud en Europa.
Según Político, las capitales europeas prefieren el diálogo antes que la confrontación con Washington. En ese contexto, se evalúan fórmulas para reforzar la seguridad del Ártico dentro del marco de la OTAN, así como posibles concesiones a Estados Unidos en áreas como la exploración y extracción de minerales estratégicos.
Este miércoles, el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, y la ministra groenlandesa Vivian Motzfeldt, sostendrán reuniones en la Casa Blanca con el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance, en un intento por reducir tensiones y redefinir la cooperación bilateral.
Trump ha reiterado en varias ocasiones su interés en que Groenlandia se incorpore a Estados Unidos. Durante su primer mandato incluso propuso comprar la isla y, en marzo de 2025, volvió a expresar su confianza en que eventualmente podría ser anexada.
Groenlandia es un territorio autónomo de Dinamarca. En 1951, Washington y Copenhague firmaron un tratado de defensa, complementado por los compromisos adquiridos en el marco de la OTAN, mediante el cual Estados Unidos se comprometió a garantizar la defensa de la isla frente a posibles agresiones externas.
El apetito ártico de Washington: ¿Suecia en la mira tras Groenlandia?
La postura cada vez más firme de la administración de Donald Trump en torno a los recursos estratégicos del Ártico ha comenzado a generar inquietud incluso entre los aliados más cercanos de Estados Unidos en Europa.
Tras las presiones sobre Groenlandia, Suecia emerge como un posible foco de atención debido a sus importantes reservas de minerales críticos.
La viceprimera ministra y ministra de Energía e Industria sueca, Ebba Busch, advirtió que estos recursos convierten al país en un objetivo atractivo en un contexto de creciente competencia geopolítica.
Según autoridades suecas, existe preocupación por que ciertos sectores en Washington perciban a Europa no solo como un aliado, sino también como una fuente estratégica de materias primas.
Ante este escenario, Estocolmo ha iniciado una revisión acelerada de su estrategia de defensa e industrial.
Busch subrayó que Suecia debe convertirse en un país “difícil de presionar o debilitar”, reforzando su independencia en el sector minero y asegurando el control nacional de sus recursos estratégicos.
El gobierno sueco trabaja en planes para fortalecer la seguridad del suministro, proteger su industria extractiva y reducir vulnerabilidades externas.
Estas medidas reflejan un debate más amplio en Europa sobre la necesidad de mayor autonomía estratégica, incluso frente a socios tradicionales, en un contexto internacional cada vez más competitivo y volátil.



