EE.UU. e Irán negocian en la sombra una salida gradual a su conflicto
Mientras bajan el tono en público, Washington y Teherán avanzan en un plan por fases para frenar la escalada en el Golfo Pérsico, con el petróleo y el comercio global en juego.

Las conversaciones giran en torno a un acuerdo por fases que detendría las hostilidades activas en el Golfo Pérsico. El primer paso contemplaría un retorno al statu quo previo, con el cese inmediato de ataques y la normalización del tránsito marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio energético mundial.
Uno de los aspectos más llamativos del plan es la exclusión temporal del tema nuclear. Según las fuentes, ambas delegaciones acordaron dejar esa cuestión para una etapa posterior, priorizando una estabilización urgente de la región. En paralelo, mediadores internacionales —principalmente de países neutrales— intensifican la presión para lograr avances concretos en los próximos días.
El esquema en discusión se resume en una fórmula pragmática: “seguridad a cambio de tránsito”, con el objetivo de aliviar tensiones, proteger infraestructuras energéticas y evitar un impacto mayor en la economía global.
Rechazo interno en EE.UU. a la vía militar
Mientras avanzan los contactos diplomáticos, la opinión pública en Estados Unidos muestra un creciente rechazo a la confrontación militar directa con Irán.
Una encuesta reciente difundida por ABC News revela que el 63% de los estadounidenses considera injustificados los ataques contra territorio iraní. Solo un 26% respalda plenamente la acción militar.
El sondeo refleja una brecha cada vez más profunda entre la estrategia de Washington y el sentir ciudadano. Entre las principales preocupaciones destacan el costo económico del conflicto, el riesgo de una guerra prolongada en Oriente Medio y el impacto en los precios del combustible.
Analistas señalan que el escepticismo también está alimentado por el elevado gasto militar —incluyendo sistemas como los misiles Patriot— y la percepción de objetivos poco claros en la campaña.
En este escenario, las negociaciones silenciosas podrían convertirse en la única vía realista para evitar una escalada mayor, en un escenario donde la presión económica y política crece tanto dentro como fuera de ambos países.



