INTERNACIONALES

Rusia golpea Kyiv y la infraestructura energética; crece tensión con la OTAN

Moscú reporta ataques contra comunicaciones, energía y el puerto de Izmail; Kyiv confirma víctimas y daños, mientras la Alianza Atlántica responde a las advertencias nucleares sobre Kaliningrado

 

KIEV

 Rusia lanzó durante la madrugada del miércoles una nueva oleada de ataques con drones y misiles contra Ucrania, con impactos reportados en Kiev y su región, infraestructura energética y el puerto de Izmail, en el óblast de Odesa.

El Ministerio de Defensa ruso afirmó que entre los objetivos alcanzados figuraron un centro de comunicaciones en la capital ucraniana, instalaciones energéticas utilizadas para abastecer la producción militar y la infraestructura portuaria de Izmail.

La versión rusa no ha sido verificada de manera independiente en todos sus detalles. Del lado ucraniano, las autoridades informaron de muertos y heridos, incendios y daños en viviendas, instalaciones civiles y componentes de la red eléctrica.

Kyiv vuelve a amanecer bajo ataque

Las autoridades ucranianas informaron de que los ataques provocaron al menos cuatro muertos, incluido un niño, además de varios heridos, según reportes publicados durante la mañana.

En Kyiv y localidades cercanas se registraron incendios y daños materiales. Las autoridades también informaron de impactos sobre infraestructura energética y un importante punto de intercambio de internet.

La ofensiva se produce después de varias semanas de intensificación de los ataques rusos contra instalaciones industriales y energéticas ucranianas, mientras se aproxima el invierno.

Las autoridades ucranianas consideran que los ataques contra la infraestructura energética buscan aumentar la presión sobre el país antes de los meses de mayor consumo eléctrico.

Moscú reivindica objetivos militares y energéticos

El Ministerio de Defensa ruso afirmó que empleó misiles de alta precisión y drones de largo alcance contra instalaciones que, según Moscú, están relacionadas con el complejo militar-industrial ucraniano.

Entre los objetivos mencionados por Rusia figuran un centro de comunicaciones localizado en Kyiv, instalaciones energéticas de la región capitalina y estructuras portuarias en Izmail.

Reuters confirmó que el Ministerio de Defensa ruso hizo esas afirmaciones, pero señaló que no había una verificación independiente inmediata de todos los daños y objetivos descritos por Moscú.

Energía e internet, en el centro del ataque

La infraestructura energética volvió a convertirse en uno de los principales blancos de la ofensiva.

Fuentes ucranianas reportaron daños en instalaciones eléctricas de Kyiv y sus alrededores, mientras las autoridades trabajan para restablecer el servicio y evaluar el alcance de los daños.

Associated Press informó además de daños en un punto importante de intercambio de internet de Kyiv, en una jornada en la que Rusia intensificó el empleo de drones y misiles contra la capital.

La ofensiva ocurre en un contexto en el que Ucrania intenta proteger su sistema eléctrico frente a una nueva temporada de ataques durante el invierno.

Izmail vuelve a quedar bajo presión

El puerto de Izmail, situado en el Danubio y próximo a la frontera con Rumanía, también fue señalado por Moscú como uno de los objetivos de la operación.

El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas atacaron infraestructura portuaria utilizada para actividades logísticas vinculadas con Ucrania.

Sin embargo, las afirmaciones rusas sobre la destrucción de un supuesto centro de recepción y almacenamiento de armamento extranjero y sobre un buque civil que transportaría material militar no cuentan, por ahora, con confirmación independiente suficiente, por lo que deben presentarse como alegaciones de Moscú y no como hechos comprobados.

La OTAN responde por Kaliningrado

Mientras continúan los ataques en Ucrania, aumentó también la tensión entre Moscú y la OTAN por la situación del enclave ruso de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania.

Rusia advirtió a la Alianza Atlántica que podría recurrir a todo su arsenal si considera que las acciones de la OTAN amenazan o aíslan el territorio ruso.

La OTAN respondió mediante un documento diplomático y su portavoz, Allison Hart, afirmó que la Alianza es defensiva y que sus ejercicios militares no representan una amenaza para Rusia.

Hart condenó además lo que calificó de “retórica nuclear irresponsable” y pidió a Moscú poner fin a la guerra contra Ucrania.

Moscú y la OTAN intercambian advertencias

El intercambio se produce mientras la actividad militar aumenta en el área del Báltico.

La preocupación alrededor de Kaliningrado está relacionada con su ubicación estratégica y con las rutas terrestres que conectan a los países bálticos con el resto de la OTAN.

La advertencia rusa y la respuesta de la Alianza agregan una nueva dimensión a una guerra que ya ha provocado una creciente confrontación militar entre Rusia y los países occidentales que respaldan a Kyiv.

Le Pen cambia el alcance del apoyo francés a Ucrania

En Francia, la candidata presidencial Marine Le Pen ha precisado su posición sobre la ayuda a Ucrania.

Le Pen sostiene que Francia ya no puede continuar financiando económicamente a Kyiv al mismo nivel, debido a la situación de las finanzas públicas francesas.

Sin embargo, su posición no equivale a retirar todo apoyo a Ucrania. La dirigente del Reagrupamiento Nacional ha señalado que Francia puede continuar formando soldados ucranianos y proporcionando material militar y defensivo, aunque rechaza mantener el mismo nivel de asistencia financiera.

El debate francés se centra en el costo de la guerra

La discusión se desarrolla en plena preparación de las elecciones presidenciales francesas de 2027.

Según datos recopilados por Le Monde a partir del Ukraine Support Tracker del Kiel Institute, Francia había destinado desde 2022 unos 26.200 millones de euros a Ucrania, considerando tanto la ayuda bilateral como su participación en paquetes europeos.

Le Pen utiliza la situación presupuestaria francesa como argumento para limitar la ayuda financiera, mientras mantiene una diferencia entre el apoyo económico directo y la cooperación militar.

La cuestión forma parte ahora del debate político francés sobre el déficit, la deuda, el gasto militar y el papel de Francia en el respaldo europeo a Ucrania.

Una guerra que vuelve a golpear la infraestructura

Los acontecimientos de las últimas horas muestran nuevamente que la guerra no se limita al frente terrestre.

Comunicaciones, electricidad, industria, puertos y logística están cada vez más integrados en la estrategia militar de ambos bandos.

El ataque contra Kyiv y su región, las tensiones alrededor de Kaliningrado y el debate europeo sobre el costo de sostener a Ucrania colocan nuevamente la guerra ruso-ucraniana en el centro de la agenda internacional.

Y mientras Moscú aumenta la presión aérea, Kyiv busca resistir frente a una nueva temporada de ataques contra su infraestructura crítica.

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