INTERNACIONALES

Ataque ruso deja 17 muertos en Zaporizhzhia y crece choque entre Washington y Kiev

El bombardeo ruso dejó 17 muertos, incluidos tres niños, tras el acuerdo de Trump y Putin para facilitar las exportaciones de diésel ruso; Zelensky cuestiona el alivio de la presión sobre Moscú, mientras Ucrania sigue golpeando infraestructura energética y petrolera rusa.

 

EUROPA

La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar este sábado con una nueva oleada de ataques aéreos y con un creciente choque político entre Washington y Kiev, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, acordara con su homólogo ruso, Vladimir Putin, facilitar la exportación de grandes volúmenes de diésel ruso a los mercados estadounidense y mundial.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, reaccionó con dureza al ataque ruso contra la ciudad de Zaporizhzhia, donde el balance de víctimas continuó aumentando durante la jornada. Reportes ucranianos situaron en 17 el número de muertos, incluidos tres niños, mientras continúan las labores de rescate y búsqueda entre los escombros.

Zelensky vinculó directamente el ataque con la decisión estadounidense de flexibilizar las restricciones relacionadas con las exportaciones de diésel ruso. El mandatario ucraniano sostuvo que Moscú interpreta cualquier reducción de la presión económica como una señal que le permite continuar la guerra.

La reacción de Kiev se produce en un momento especialmente delicado: representantes estadounidenses, europeos y ucranianos se encontraban reunidos en Miami para explorar una nueva fórmula que permita poner fin al conflicto, mientras la Administración Trump intenta acercar las posiciones de Moscú y Kiev.

Rusia intensifica los ataques

Durante la noche y las primeras horas del sábado se registraron ataques rusos contra distintas zonas de Ucrania. Zelensky informó que 13 regiones ucranianas fueron atacadas, con daños en edificios residenciales, infraestructura energética y ferroviaria.

En Zaporizhzhia, según las autoridades ucranianas, cinco bombas aéreas guiadas impactaron zonas residenciales. El ataque provocó una elevada cantidad de víctimas y volvió a colocar a la población civil en el centro de la escalada militar.

También se reportaron daños en infraestructura energética de Kyiv y otras zonas del país, mientras continuaban las interrupciones del suministro eléctrico en la capital y sus alrededores.

Las versiones sobre el volumen total de drones empleados y derribados durante la noche difieren considerablemente. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 725 drones ucranianos de ala fija, además de dos cohetes HIMARS. Sin embargo, estas cifras proceden de la parte rusa y no cuentan con verificación independiente.

Rusia anuncia nuevos avances en Járkov

El Ministerio de Defensa ruso informó que las unidades del Grupo de Fuerzas Norte tomaron el control de las localidades de Lukashovo y Lobanovka, en la región de Járkov, dentro de lo que Moscú describe como un proceso de ampliación de su zona de control y estrechamiento de un cerco sobre posiciones ucranianas.

Rusia también afirmó que continúan los combates por el control de Nikoláyevka, Varvarovka, Réznikovo, Nefédovka y Chernoe, mientras sus tropas presionan en otras localidades de la zona.

Las afirmaciones rusas sobre estos avances no han sido verificadas independientemente y deben entenderse como parte de los partes militares de Moscú.

En otro frente, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus fuerzas avanzaron en Dobropolye, donde, según Moscú, fueron ocupados 82 edificios, incluidos cuatro instalaciones industriales.

Moscú reporta 1.455 bajas ucranianas

El Ministerio de Defensa ruso afirmó además que las fuerzas ucranianas sufrieron alrededor de 1.455 bajas militares durante las últimas 24 horas, distribuidas entre los diferentes grupos de fuerzas rusos.

Moscú también aseguró haber destruido o neutralizado cientos de drones ucranianos y dos cohetes HIMARS.

Estas cifras, al igual que las correspondientes a las bajas militares y al material destruido, proceden exclusivamente del Ministerio de Defensa ruso y no han podido ser verificadas de manera independiente.

Desde el inicio de la invasión rusa, ambos bandos han presentado periódicamente cifras de bajas y pérdidas de material que suelen ser difíciles de comprobar en tiempo real.

Ucrania golpea infraestructura rusa

Mientras Rusia intensificaba sus ataques contra Ucrania, las fuerzas ucranianas continuaron sus operaciones de largo alcance contra infraestructura rusa.

En la región de Briansk, autoridades rusas informaron que un ataque con drones dañó un puente ferroviario en el distrito de Vygonichsky. El impacto afectó las vías y obligó a interrumpir el tráfico ferroviario en el tramo Briansk-Unecha-Gómel. También se anunció la modificación de la ruta de un tren entre Minsk y Anapa.

En la región rusa de Rostov, se reportaron ataques contra instalaciones vinculadas al sector energético y portuario. Fuentes de la zona informaron de un incendio en una terminal de productos petrolíferos y de daños a dos embarcaciones en el mar de Azov. La magnitud exacta de los daños continúa siendo objeto de verificación.

La ofensiva ucraniana contra la infraestructura energética rusa adquiere ahora una importancia especial debido al enfrentamiento político que se ha abierto entre Kiev y Washington.

Washington presiona a Zelensky

La Administración Trump ha aumentado la presión sobre el Gobierno ucraniano para que suspenda sus ataques contra las refinerías y otras instalaciones petroleras rusas.

Según Axios, el presidente Trump decidió avanzar en el acuerdo sobre el diésel ruso después de que Ucrania ignorara aproximadamente media docena de solicitudes estadounidenses para detener los ataques contra las refinerías rusas.

Un funcionario estadounidense citado por Axios afirmó que los ataques ucranianos contra las refinerías están contribuyendo a elevar los precios de los combustibles en Estados Unidos y que Trump no considera equivalentes esos ataques con los bombardeos rusos contra la infraestructura eléctrica ucraniana.

El propio Zelensky ha dicho que estaba sorprendido por el acuerdo entre Trump y Putin y lo calificó de injusto, al considerar que beneficia a Moscú mientras Rusia continúa atacando territorio ucraniano.

¿Puede perder Ucrania la inteligencia estadounidense?

Uno de los elementos más delicados de la nueva crisis es la posibilidad de que Washington reduzca o suspenda el intercambio de información de inteligencia con Kiev.

Axios informó, citando a un funcionario ucraniano, que durante las conversaciones de Miami los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner habrían advertido a la delegación ucraniana sobre esa posibilidad si continuaban los ataques contra las refinerías rusas.

Sin embargo, un funcionario estadounidense negó que se hubiera formulado una amenaza de ese tipo y afirmó que los representantes de Trump simplemente recordaron a Kiev que Estados Unidos proporciona municiones e inteligencia y que Ucrania no debería adoptar medidas que perjudiquen a los consumidores estadounidenses.

La diferencia entre ambas versiones es significativa y muestra hasta qué punto se ha deteriorado la relación entre Washington y Kiev.

Trump y Putin hacia la negociación

El acuerdo sobre el diésel no constituye solamente una operación comercial. Tiene una dimensión claramente geopolítica.

Trump anunció que Rusia podrá colocar importantes cantidades de diésel en los mercados estadounidense y mundial, mientras Washington concede determinadas excepciones temporales a las restricciones energéticas. Axios informó que el acuerdo contempla inicialmente cientos de miles de toneladas y posteriores suministros.

La medida llega precisamente cuando Estados Unidos intenta impulsar una nueva propuesta para poner fin a la guerra.

De acuerdo con la información difundida tras las conversaciones de Miami, los negociadores estadounidenses también han discutido garantías de seguridad para Ucrania, fórmulas territoriales, reconstrucción, financiación y la futura relación de Ucrania con la Unión Europea y la OTAN.

Una guerra que vuelve a entrar en una fase decisiva

La combinación de factores convierte estas últimas horas en uno de los momentos más delicados del conflicto:

Rusia intensifica sus ataques sobre ciudades e infraestructura ucraniana; Ucrania mantiene sus operaciones de largo alcance contra instalaciones energéticas rusas; Washington presiona a Kiev para que modere esos ataques; y Trump intenta abrir con Putin una vía energética y diplomática que pueda conducir a una negociación.

El ataque de Zaporizhzhia, con 17 muertos según los últimos reportes ucranianos, incluidos tres niños, ha endurecido nuevamente la posición de Zelensky, precisamente cuando la Casa Blanca intenta convencer a las partes de que existen condiciones para avanzar hacia una salida negociada.

La gran incógnita ahora es si el nuevo entendimiento energético entre Trump y Putin será el primer paso hacia una negociación seria para terminar la guerra o si, por el contrario, provocará una nueva confrontación entre Washington y Kiev que complique todavía más los esfuerzos de paz.

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