INTERNACIONALES

Tras muerte de Maricarmen, España vuelve a las calles

La muerte de la anciana que fue expulsada de su hogar después de 71 años cae como una bomba sobre una España convulsionada: protestas, huelga general, crisis de vivienda, elecciones anticipadas y un Gobierno de Pedro Sánchez acorralado.

La noticia cayó sobre España como una bomba.

Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que salió en camilla de la vivienda donde había vivido durante más de siete décadas, murió el miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, apenas dos semanas después de aquel desahucio que incendió las calles, sacudió al Gobierno de Pedro Sánchez y terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más dolorosos de la crisis de vivienda española.

Y ahora, cuando España todavía no se recupera del terremoto político provocado por su caso, la muerte de Maricarmen amenaza con echar más gasolina al fuego.

Una historia que parece escrita para una novela

Durante 71 años, Maricarmen tuvo una casa.

  • Allí envejeció.
  • Allí construyó su vida.
  • Allí permaneció pagando su alquiler y sus facturas.

Pero llegó el día en que aquella anciana de 87 años, con una pensión de unos 1.400 euros y movilidad reducida, tuvo que abandonar el hogar que había sido suyo durante prácticamente toda su vida.

El 23 de septiembre, la escena estremeció a España: Maricarmen salió de su vivienda de Retiro en silla de ruedas y terminó siendo trasladada al hospital.

Desde entonces, su nombre dejó de ser solamente el de una mujer víctima de un desahucio. Se convirtió en símbolo.

Y su casa se convirtió en el escenario de una batalla nacional por el derecho a la vivienda.

La calle tomó la Puerta del Sol

La indignación creció como una bola de nieve.

Miles de personas salieron a las calles. La Puerta del Sol se transformó en campamento de protesta y el movimiento por la vivienda comenzó a adquirir una dimensión política que nadie parecía capaz de controlar.

  • El Gobierno de Pedro Sánchez intentó reaccionar.
  • Presentó medidas urgentes para proteger a los inquilinos y limitar los desahucios.
  • Pero el Parlamento rechazó los decretos.
  • Y entonces llegó el segundo terremoto.

Sánchez anunció elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre.

En apenas dos semanas, el caso de una anciana desahuciada había provocado un verdadero efecto dominó político.

  • Desahucio.
  • Protestas.
  • Campamentos.
  • Decretos.
  • Derrota parlamentaria.
  • Elecciones anticipadas.

Y ahora, la muerte de Maricarmen.

¡Y ahora vuelve la protesta!

La muerte no apagó la protesta. La encendió todavía más.

Los movimientos sociales preparan nuevas movilizaciones y mantienen la presión sobre las autoridades.

Los sindicatos también han respaldado una huelga general convocada para el 11 de noviembre, en medio de una campaña electoral que promete convertirse en una auténtica batalla política.

Maricarmen murió sin poder regresar a su casa.

Aunque después del escándalo se alcanzó un acuerdo que le habría permitido volver al inmueble, la solución llegó demasiado tarde.

Demasiado tarde.

Dos palabras que ahora pesan como plomo sobre España.

El Gobierno, contra las cuerdas

La crisis habitacional no es el único problema que golpea a Sánchez.

Su Gobierno enfrenta, además, una fuerte presión política y judicial por distintos casos que afectan a dirigentes, colaboradores y familiares.

Entre ellos está el proceso contra su esposa, Begoña Gómez, quien ha sido enviada a juicio con jurado por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación.

Sin embargo, el panorama jurídico está lejos de estar resuelto. Este mismo miércoles la Fiscalía solicitó su absolución al considerar que los hechos investigados no constituyen delito.

Es decir, la tormenta judicial continúa, pero no existe una condena contra la esposa del presidente.

Y mientras tanto, Sánchez entra en una campaña electoral extraordinaria, con una España movilizada por la vivienda y con la oposición intentando convertir el 29 de noviembre en un plebiscito sobre su gestión.

Maricarmen ya no está, pero su nombre queda

Hay algo profundamente dramático en esta historia.

Maricarmen murió en un hospital.

No pudo volver a cruzar la puerta de aquella vivienda donde pasó más de 70 años.

Pero antes de morir dejó un mensaje que ahora recorre España como una consigna: “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”.

Y España parece haber escuchado.

Porque mientras el cuerpo de Maricarmen descansa, su nombre continúa recorriendo las calles.

  • Las pancartas.
  • Las plazas.
  • Los campamentos.
  • Las protestas.

Y ahora, una campaña electoral que podría cambiar el rumbo político del país.

  • La anciana se fue. Pero dejó encendido el fósforo.

Y en una España golpeada por la crisis de vivienda, la indignación social y una profunda batalla política, nadie sabe todavía hasta dónde llegará el incendio.

Maricarmen murió, pero su historia apenas comienza.

 

Vea: Se hizo justicia! Gobierno cede a presión y entrega su casa a anciana de 87 años

https://www.relampagoinformativo.net/internacionales/2026/09/se-hizo-justicia-gobierno-cede-a-presion-y-entrega-su-casa-a-anciana-de-87-anos/

Vea: A la calle una abuela de casi 90 años; desahucio, ariete y vergüenza en Madrid

https://www.relampagoinformativo.net/internacionales/2026/09/a-la-calle-una-abuela-de-casi-90-anos-desahucio-ariete-y-verguenza-en-madrid/

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