Conversando con el Señor: No te canses de mÃ

 AYUDAME A SALVAR UNA VIDAÂ
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaşlar, ¿nasılsınız?
Conversando un dÃa de estos con el Señor, mientras caminábamos, comentábamos que, cómo era posible que existieran personas que se cansaran de nosotros, de escuchar Su Palabra, de orar, de escuchar cada mañana nuestros mensajes de amor inspirados por el EspÃritu Santo, me señalaba cómo la gente se alejaba y se olvidaba de Él y desde que las cosas se les ponÃan difÃciles ahà iban en busca de su ayuda.
Le contaba que, en mi caso, incluso, me habÃa pasado la vida siendo el amigo de los momentos difÃciles, se enfermaba alguien, se morÃa alguien, el primero en llamar era a VÃctor MartÃnez, sucedÃa una desgracia en un hogar, ahà estaba yo, una chica quedaba embarazada, ese paquete frente a los padres era mÃo, una pareja se peleaba y habÃa una gran crisis, ahà salÃa yo como un 911, fracasaba en los estudios un hijo, déjenmelo a mÃ, etc., etc., etc.
Lo hacÃa siempre con tanto amor, a cambio de nada, siempre fui incondicional con mi gente, todos esos servicios no eran facturados, incluso, lo más hermoso eran mis actividades diaconales, por ejemplo, una gran boda, mis prédicas eran las preferidas, pero luego a la suntuosa recepción no era invitado, asà sucedÃa con bautizos, inauguraciones y hasta funerales. Incluso la mayorÃa de las personas siempre pensaban que era una obligación no remunerada, como ministro.
A los colegios les encantaban mis charlas y conferencias para padres, retiros espirituales para adolescentes, ahà se dejaba el forro, más aún cuando duraban dos o tres dÃas, pero nadie querÃa pagar justamente el costo de ese trabajo.
Le daba gracias al Padre porque siempre me proveÃa un estilo de vida que me permitÃa hacer todo eso con tanto amor, sin darle mente al dinero.
El año pasado un prestigioso colegio de mi paÃs me invitaba a impartirle los retiros espirituales a todos los estudiantes de bachillerato, a los padres y maestros, un mes de arduo trabajo, sembrando la Palabra de Dios, por la necesidad que ellos sentÃan de renovar espiritualmente su colegio. ImagÃnense, pasaje de ida y vuelta desde TurquÃa, más estadÃa y comida en Santo Domingo, un mes. Me obligó a elaborar un presupuesto que, lógicamente, no fue aprobado. Al final, según mis cálculos, se trataba de RD$1,000.00 por persona.
Hoy continúo glorificando al Padre a través de mi labor, mis mensajes, mis conferencias enviadas, con la asistencia y apoyo emocional que doy a todo el que lo requiera vÃa WS, principalmente a los de nuestra Comunidad de Amor, atendiendo los cientos de peticiones que me hacen para orar por sus diferentes necesidades, todo esto con mucho amor, entrega, sacrificio, pero, en este escenario, insisto en los aportes que se deben hacer para esta Empresa de Dios 24/7.
Subsistir por estos mundos, dedicado exclusivamente a las cosas de Dios, es cada dÃa más difÃcil y arriesgado. Me apena profundamente que, de los 163 miembros suscritos a la Comunidad de Amor, para apoyarnos, al Señor y a mÃ, solo un grupo de 53 personas está haciendo regularmente sus aportes (que conste desde RD$100.00 mensuales). Esto para apoyarnos en la proliferación de la Palabra de Dios por el mundo entero y por los demás servicios. De esto hablábamos el Padre y yo mientras caminábamos, pero Él me decÃa: tranquilo, hijo del alma, tú nunca te has cansado de servirme a MÃ, por eso nunca te dejaré solo.
Gracias, Padre de amor. Gracias a los amigos que, con tanta lealtad y fidelidad, nos acompañan ayudándonos en el cumplimiento de esta misión. Dios está permanentemente devolviéndoles de diferentes maneras sus aportes. Muchas bendiciones para ustedes y todos sus familiares.
Gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Mayra Báez, este mensaje ha llegado a todos ustedes.
Hasta la próxima.



