
Mensaje 4253
 AYUDAME A SALVAR UNA VIDAÂ
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Ante todo, permÃtanme desearles que la estrella que brillo aquella noche en Belén llegue hasta cada rincón de sus hogares iluminándolos y llenándolos de luz divina, para que el Niño-Dios nazca en sus corazones trayéndoles mucha paz y amor.
Mañana es un dÃa muy especial en el que, aún me encuentre en un lugar donde no se celebre esta gran fiesta cristiana, debo celebrarla dentro de mi corazón recordando aquellos momentos del pasado, teniendo el cuidado de no permitir que la nostalgia o la tristeza ocupen el lugar de la alegrÃa que debo sentir al recordar a mi amado Jesús, a mi Madre MarÃa y al valiente San José.
Son muchas las historias acontecidas en mi vida, un dÃa como hoy, que podrÃa contar, pero ya lo pasado pasó, mis seres queridos con los que compartà hoy no están, algunos son seres de luz, otros en diversos paÃses y la gran mayorÃa, familiares y amigos del alma en Dominicana.
En medio de este inmenso frÃo sé que mañana solo me toca estar tranquilo en mi casa, viviendo de los hermosos recuerdos, imaginando lo que ustedes estarÃan haciendo, deseando un pedacito de cerdo, un muslo de pavo, aquellos pasteles en hoja y el calor de los niños que esperan ansiosos abrir los regalos que se encuentran debajo del árbol.
Si tú que me estas escuchando tienes la oportunidad de disfrutar de una Navidad en un ambiente familiar, sagrado, armonioso, no pierdas la oportunidad de compartirlo con los abuelos, los hijos y familiares, sin chismes, ni competencias, ni estrés y si alguien ya no está entre ustedes, recuérdenlo con alegrÃa, deja que el Niño Jesús ocupe el lugar que sientes vacÃo.
VÃctor Martinez agradece profundamente los detalles de quienes estando lejos se toman la molestia de decir presente y recordarme con un simple mensaje, de quienes me apoyan con tanto desprendimiento, desinterés, generosidad, gracias del alma a quienes valoran y aprecian esta labor de Glorificar a Dios, estaré orando por todos ustedes, para que Dios les devuelva engrandecido en paz, amor, salud y prosperidad sus dádivas y atenciones.
Viajo mentalmente y bendigo a mi hija Dashira y a mis nietos Chantalle y julio, para luego transportarme a donde Laura, Luis, Gianlui e Iker y derramar bendiciones sobre cada uno de ellos, ya en Dominicana, mis energÃas fluyen y al invocar la presencia del EspÃritu Santo, se transforman en rayos de luz para tocar los corazones de todos mis familiares y amigos, pidiendo al Niño Dios protegerlos y bendecirlos.
Cruzo de nuevo al otro lado del mundo y al regresar a TurquÃa llego fortalecido y satisfecho del deber cumplido, me toca celebrar con José, MarÃa y Jesús, mis fieles acompañantes.
Feliz Navidad mis hermanos queridos, pásenlo bien en familia, los quiero.
Hasta la próxima.



