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¿Cómo es que Dios nos habla?

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Mensaje 4257

 

  AYUDAME A SALVAR UNA VIDA  

 

 

Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

Siempre he dicho que hay que aprender a escuchar a Dios, discernir cuando Él te está hablando y entender qué te quiere decir.

Me levanté hoy algo preocupado, triste, uno de esos momentos en que no es tu día, hablaba con Dios y le decía lo difícil que se me estaba haciendo subsistir y cómo a pesar de la satisfacción que siento por estar cumplimiento con mis compromisos para los que fui contratado en su Empresa de Dios 24/7, me llegan instantes de inconformidad, sobre todo cuando me veo con serias carencias, sé que mucho de ustedes saben de eso.

Luego de hacer mis oraciones y conversar un largo rato con él, intenté continuar con mis libros, confieso que el libro de la Virgen María es el que más trabajo me ha dado, ya les contaré en el libro. Me atreví a decirle: “Señor, estoy cansado, persevero, cumplo, oriento y ayudo a la gente y cada día veo más indiferencia y dejadez”.

Fue entonces cuando muy desanimado tomé el celular y al entrar en Google para ver como estaba el clima (nublado con temperaturas que oscilan entre 3 a 12 grados C), peor aunpara sentirnos más desanimados, ¡Cuánto extraño mi sol!, me encontré con este artículo escrito por Martina Baiardibaiardi del Diario Uno:

“Filosofía china: el poderoso proverbio ancestral donde la persistencia silenciosa doblega cualquier obstáculo. La filosofía china tiene máximas ancestrales que orientan el comportamiento humano frente a la adversidad, el obstáculo y el cambio.

El manejo de la vida diaria implica saber vivirla bajo cualquier aspecto. Pues en tiempos donde la prisa parece dominarlo todo, un antiguo proverbio chino cobra fuerza y se posiciona como una de las frases más inspiradoras de su filosofía para quienes buscan avanzar en su vida personal o profesional derribando cualquier obstáculo.

En la vasta tradición de la filosofía china, algunos proverbios han trascendido siglos por su capacidad de explicar verdades universales con una simpleza sorprendente. El lema más emblemático dice: “El agua más suave desgasta la roca más dura”, una frase que resume el valor de la perseverancia y la fuerza que habita en la constancia silenciosa.

Este proverbio, expresa una metáfora poderosa: aunque el agua es suave, flexible y aparentemente débil, su contacto constante tiene la capacidad de erosionar incluso la piedra más firme. La enseñanza filosófica es clara, pues el esfuerzo sostenido, aunque parezca pequeño, puede lograr transformaciones profundas con el tiempo.

En la cultura china, esta idea se relaciona con el principio del wuwei, el actuar sin forzar, y con la noción de que los grandes logros no siempre surgen de la intensidad, sino de la continuidad.

En la cultura china, este tipo de frases breves, llamadas chengyu, transmiten principios éticos y vitales que se han heredado de generación en generación. En este caso, el proverbio sintetiza la idea de que la vida está hecha de desafíos constantes, y que la verdadera virtud no reside en evitar las caídas, sino en seguir avanzando pese a ellas.

La persistencia sin duda es una herramienta personal si la sabes utilizar y en tiempos donde la inmediatez predomina, esta frase cobra un valor renovado donde la constancia vence a la resistencia. Así como el agua no se rinde, avanzar paso a paso permite superar obstáculos que parecen imposibles.

La suavidad no es sinónimo de debilidad, la flexibilidad en realidad puede ser una fortaleza estratégica y los procesos lentos también generan resultados. Las metas más valiosas requieren paciencia.

Aplicar este proverbio de la filosofía china puede transformar desde el crecimiento personal hasta los vínculos laborales y afectivos. Persistir con calma, sin perder el enfoque, es una manera de construir resultados sólidos y duraderos.

No lo olvides en tu día a día… La fuerza más grande no siempre es la que se impone, sino la que persiste y eso solo se encuentra en la constancia.”

Al terminar solo me quedó decirle al Padre: “Entendí Señor, gracias, no perderé mi enfoque, seguiré perseverando y siendo constante con la misión que pusiste sobre mis hombros”.

Así nos habla Dios, de diferentes maneras, en diversas circunstancias, pero siempre guiándonos con amor.

Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Yolanda Santos.

Hasta la próxima.

 

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