
Mensaje 4258
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Inmediatamente después de la celebración del nacimiento del Señor pasamos a celebrar su vida en familia, con la Fiesta de la Sagrada Familia. Esta gran fiesta fue establecida por el papa León XIII para dar a las familias cristianas un modelo evangélico de vida.
Jesús, María y José, además de ser un modelo para toda la familia, son buenos intercesores ante Dios para acudir a ellos cuando tenemos necesidades en nuestras familias.
El libro del Eclesiástico y el salmo nos presentan el modelo de relaciones y los valores que prevalecían en la familia tradicional israelita, en medio de la cual nació, creció y maduró Jesús. Y no siempre fue fácil su vida familiar, como muestra el evangelio de Mateo; por eso, san Pablo pide que nuestras familias y todas nuestras relaciones se revistan de amor, para poder así superar todas las adversidades.
En la lectura Sirácida 3 hay un texto escrito en 180 a. C., en el que nos encontramos en circunstancias de cambio y en momentos de crisis con amenaza para los valores tradicionales, como los tiempos de ahora, en los que el ritmo moderno de la sociedad amenaza con destruir a las familias. Es entonces cuando nos dice:
“Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre la prole. El que honra a su padre expía sus pecados; el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida; al que honra a su madre, el Señor le escucha.
Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre; no lo abandones mientras viva; aunque flaquee su mente, ten indulgencia; no lo abochornes mientras seas fuerte.bLa piedad para con tu padre no se olvidará; será tenida en cuenta para pagar tus pecados; el día del peligro se te recordará y se desharán tus pecados como la escarcha bajo el calor”.
Palabra de Dios.
Luego, el salmista, en el salmo 127, da algunos acertados consejos a la familia, señalándonos que serán: “Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos”.
En estas fiestas de la Sagrada Familia, las lecturas bíblicas nos traen muy buenos consejos. Por ejemplo, Colosenses 3 nos hace una exhortación moral en una carta escrita por Pablo: quiere el Padre que, como elegidos de Dios, nos comportemos como santos y amados, vistiéndonos de misericordia, bondad, humildad, dulzura y comprensión. Nos manda a sobrellevarnos mutuamente y a perdonarnos cuando fallemos como pareja, pues, si Él, que es el Señor, nos perdona, nosotros también debemos hacer lo mismo; y, por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Nos desea que la paz de Cristo actúe de árbitro en nuestro corazón, recordándonos que a ella hemos sido convocados en un solo cuerpo.
¿Qué debe hacer una familia feliz para honrar incluso a Dios? Nos dice:
1.- Ser agradecidos.
2.- Permitir que la palabra de Cristo habite entre la familia en toda su riqueza.
3.- Que enseñemos a nuestros hijos las cosas de Dios con toda sabiduría.
4.- Que aprendamos a corregirnos mutuamente.
5.- Que cantemos a Dios y le demos gracias de corazón, orando juntos, leyendo los salmos, himnos y cánticos inspirados.
6.- Y que todo lo que de palabra o de obra realicemos sea en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él.
7.- Envía a las mujeres a vivir bajo la autoridad de sus maridos, como conviene en el Señor.
8.- A los maridos, a amar a sus mujeres y no ser ásperos con ellas.
9.- Les dice a los hijos que obedezcan a sus padres en todo, que eso le gusta al Señor.
10.- Y a los padres, óiganlo bien, que no exasperen a sus hijos, no sea que se desanimen, se depriman y se sientan con su autoestima aplastada.
Y, como en nuestras familias, con frecuencia tenemos que enfrentarnos a ciertas dificultades que son parte de la vida misma. También la familia de Jesús tuvo que enfrentarse a ciertas adversidades, como nos lo cuenta san Mateo 2 en el Evangelio de hoy.
Un papá (san José) que tuvo que salir huyendo y esconder a su familia en Egipto, porque Herodes quería matar al Niño Jesús; solo después de la muerte de Herodes pudo retornar a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá y, avisado de nuevo en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas: que Jesús se llamaría Nazareno.
¿Te imaginas tú la incertidumbre con que criaron esos padres a ese hijo? Pues hoy vivimos con la misma incertidumbre con nuestros hijos, por los peligros que los acechan a diario: las drogas, los vicios, las redes, la tecnología mal usada, los adultos malvados, la violencia, la presencia del mal que se quiere meter en los hogares. Cualquier persona o situación te arranca de las manos a un hijo; protégelos con la oración, la unidad familiar y actuando conforme a lo que Dios les manda.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Matilde Farach.
Feliz día de la Sagrada Familia.
Hasta la próxima.



