
Mensaje 4275
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
En verdad que, a veces no entiendo la mentalidad, costumbres, hábitos, de nosotros los dominicanos, todos los años al llegar diciembre casi todos percibimos ingresos extras, por las famosas regalías, bonos empresariales, regalos etc.
Nos volvemos locos, comprando, incluso lo innecesario, empezamos a inventar cambio de muebles, de auto, regalando, fiestando, es como si no se fuera a acabar el dinerito nunca, y cuando se nos agota, buscamos préstamos bancarios, tomamos las tarjetas y las dejamos repletas, para amanecer en enero, en olla (expresión muy dominicana), con una resaca económica y moral que nos desajusta emocionalmente.
Desde lejos he podido apreciar mejor este fenómeno, primero porque en la Empresa de Dios 24/7, a la que pertenezco, la regalía no es material, segundo, porque en esta sociedad no existe el doble sueldo, ni se celebra la Navidad, pienso que si la celebraran no fuera con ese estilo de mano suelta, con ese entusiasmo desmedido y ese derroche.
Pero mi interés no es comparar, ni mostrar que nadie es mejor que nadie, pues yo desde aquí daría la vida por unos chelitos extras, un malecón encendido, mis merengues todos los días, un buen trago, una bailadera para celebrar y ¿por qué no?, mis reuniones familiares con intercambio de regalos y mi asistencia a mi Iglesia Católica, para recibir en mi corazón a mi Niño Dios.
Lo que sí he aprendido en esta lección de vida es que cuando hay, tenemos que saber administrarlo, dándole gracias a Dios y diezmando, así nos evitamos la resaca de enero, las depresiones y todo lo que nos genera estar en olla.
Víctor Martinez te sugiere soltar, ya lo hecho, hecho está, un refrán popular dice: “un gustazo, un trancazo”, así que, a reorganizarte, planifícate, a pagar las deudas y por favor a coger cabeza para que en el próximo diciembre no cometas los mismos errores.
¡Ah! y deja de molestar a Dios, que está muy ocupado tratando de arreglar el mundo con tantos problemas serios, pienso que lo económico lo podemos arreglar nosotros mismos, toma el manual que Dios te dejó escrito, ahí están todas las pautas, normas, leyes a seguir; a partir de hoy, austeridad, nada de lujos, ni malgastar, suspende los restaurantes, la bebida, cigarrillos u otros vicios en los que se gasta y si tienes que vender lo que compraste para salvar la situación, pues véndelo y déjate de estar queriendo llevar la vida que no puedes, por estar aparentando la abundancia que no tienes.
Así aprendí a ser el hombre más feliz del mundo, aunque no haya.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes, gracias al apoyo que nuestro hermano Bolívar Troncoso, ha decidido brindarnos al Señor y a nosotros durante este nuevo año, Dios lo bendiga.
Hasta la próxima.



