
Mensaje 4277
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Llegó diciembre y aunque aquí no se celebra la Navidad, se celebra la llegada del nuevo año y cada vez más la idea del 24 de diciembre va sutilmente penetrando en la cultura, podemos verlo en las decoraciones, además se siente el Espíritu de la Navidad y contra eso nadie puede, cuando ese Niño dice voy para allá a rememorar una vez más mi llegada al mundo, se siente en todos los rincones del planeta.
Empecé a pasar balance, sintiendo tristeza, al ver como en el transcurso del año, de las 168 ovejitas del Señor que tenemos en la Fundación para apoyar la proliferación de Su Palabra por el mundo entero, solo un pequeño grupo se mantuvieron firmes, sin abandonar y haciéndonos sus aportes con responsabilidad y desprendimiento, claro, tristeza por las dificultades que nos crean para el cumplimiento de nuestra misión y poder trabajar sin perder la paz.
Teníamos de por medio la impresión del libro de la Virgen María, los mejores deseos de compartir un poco con los más necesitados, el hacerme sentir en quienes me rodean con un pequeño broche de navidad, una bufanda para el frío y ¿por qué no? tratar de cambiar aunque sea el suéter que compré el año pasado, dominicano al fin.
Me preguntaba alguien y por qué no viniste para Santo Domingo o te fuiste para España para donde tus nietos con tus hijas a pasar la Navidad, a lo que respondí, porque sacar la visa cuesta, el pasaje aéreo cuesta, más los gastos de estadía, y ni pensar en Santo Domingo. Sin embargo, eso no me quita el sueño, aunque confieso que un día más que otro se extraña a los hijos y nietos y brotan algunas lagrimitas de nostalgia, pero nos la secamos y seguimos adelante.
Aquel día caminaba por Kizilay entre el tumulto, con un frío arrollador, -6C, pero no importa había para un té o cappuccino, más la gran dicha de poder caminar y disfrutar de los paisajes invernales.
Me la paso hablando con el Señor, recuerdo que le decía Señor me gustaría comprar suvenires para repartir a algunos conocidos, y tener unos chelitos para hacer algunas obras, es más voy a jugar un rayadito de 100 liras (RD$150.00), quien sabe, me acerqué a la mesa y al rayarlo me saqué trescientas liras, seguí caminando y compré otro, me saqué 200 liras, pero eso no llenaba mis expectativas, seguí caminando y hablando con el Señor, quien se reía de mí, me pare en otra mesa y una pobre señora contaba los chelitos para comprar uno, me apresure a comprárselo y me dio trabajo para que lo aceptara, pero lo logré, yo compré otro y al rayarlo me saqué 20,000 liras (RD$30,000.00), en breve me vi rodeado de gente, pues no es común que se saquen.
Contando aquellas 100 papeletas de 200 liras en medio de tantos que me observaban, me dio miedo, pero después recordé en el país que estaba, enseguida repartí ahí mismo, el 10%, fui en búsqueda de los detalles, entré a los lugares que acostumbro, busqué la doña que limpia las mesas del café, la doña de la esquina, el señor que siempre me sonríe, hice mis obras.
Corrí a comprarme una cajita para poder ver películas y programas de Dominicana en la TV, me compré el suéter que quería, fui al super, compré mi pedazo de pavo, mi botella de vino y otros más y me armé para la semana, ¡Ah! y pude decir presente con mis cuatro nietos.
Me decía, Ay, Señor tu si me amas, te estabas riendo de mí viéndome con los rayaditos, pero te las tenías guardadas, en verdad que tu provees.
Lo mejor de todo esto es que empezó a fluir el dinero, corazones nobles hicieron pequeñas donaciones para costear el libro de la Virgen y pude llenar otras necesidades gracias a los que me quieren.
Víctor Martinez, está hoy sentado en su mesa de trabajo compartiendo con ustedes estos detalles con la intención de demostrarles la presencia viva de Dios entre nosotros, búscalo, ámalo, apóyalo, ayúdalo en la transformación del mundo.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Miriam Castillo.
Hasta la próxima.



