¿Y dónde están los supervisores de Obras Públicas?

¡Una carretera que todavía no se inaugura y ya está enseñando las grietas! ¿Primero el acto, después la reparación?
Por Augusto Álvarez
Hay obras que se inauguran con banda, discursos, fotografías y aplausos.
Y hay otras que, antes de cortar la cinta, comienzan a cortar por otro lado, por el pavimento.
Ese parece ser el caso que denuncian comunitarios de la zona de Mata Larga, en San Francisco de Macorís, donde un tramo vial, que ya fue construido y está a punto de ser inaugurado, presenta grietas visibles.
Y aquí viene la pregunta que se cae de la mata: ¿Quién está supervisando esta obra?
Porque si una carretera que, según informaciones de comunitarios, todavía no ha sido formalmente entregada, ya presenta este tipo de deterioro, entonces alguien tiene que explicar qué está pasando.
- ¿Falló la ejecución?
- ¿Falló la supervisión?
- ¿Fallaron los controles de calidad?
- ¿O aquí nadie está mirando?
Lo que resulta difícil de entender es que una carretera pueda llegar al umbral de una posible inauguración con las grietas haciendo acto de presencia antes que las autoridades.
¿Y los ingenieros? ¿Y los supervisores? ¿Y el control de calidad?
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones tiene precisamente entre sus responsabilidades la ejecución y supervisión de obras viales.
Además, el propio ministro Eduardo Estrella ha señalado públicamente que la calidad de las obras públicas depende de factores como buena ejecución y supervisión.
Por eso la pregunta no es para adornar el titular.
Las preguntas son obligatorias.
¿Ya vio el ministro Eduardo Estrella las condiciones que presenta este tramo de la vía de Mata Larga?
- ¿Fue recibida la obra?
- ¿Quién la inspeccionó?
- ¿Existe un informe técnico sobre esas grietas?
- ¿Quién es el contratista?
- ¿Quién tuvo a su cargo la supervisión?
- ¿Y cuánto dinero público se ha invertido?
Porque una cosa es que una carretera tenga problemas después de años de uso, lluvia y tránsito pesado. ¡Pero otra muy distinta es que aparezcan grietas cuando la obra todavía está en proceso de entrega!
¿Obra terminada o problema empaquetado para la foto?
Durante años, en República Dominicana se ha hablado de prácticas cuestionables en la contratación y ejecución de obras públicas. Pero una denuncia como esta no debe quedarse en el rumor de esquina ni en el comentario de redes sociales.
- Aquí hacen falta documentos.
- Contrato.
- Presupuesto.
- Nombre del contratista.
- Supervisión.
- Certificaciones.
- Informe técnico.
Y, sobre todo, una explicación oficial. Porque si todo está correcto, que lo expliquen y se acabó el problema.
Y si hay fallas de construcción, que se determinen las responsabilidades correspondientes y se corrija lo que haya que corregir antes de poner una cinta inaugural sobre una carretera que está pidiendo reparación.
El propio MOPC mantiene un portal de transparencia con información y documentación relacionada con sus obras, por lo que sería razonable que los detalles del proyecto puedan ser contrastados documentalmente.
¿Investigación o inauguración?
La comunidad merece saber qué está pasando.
Porque inaugurar una carretera con problemas visibles no resuelve el problema, solamente le pone una fecha al problema.
Y si alguien pretende decir que esas grietas son normales, propias del proceso constructivo o producto de alguna circunstancia técnica, perfecto:
¡Que salga el informe de los ingenieros y que se explique!
Eso es precisamente lo que corresponde cuando se habla de una obra financiada con recursos públicos.
Mientras tanto, queda flotando una pregunta que no necesita cemento para sostenerse: ¿Dónde estaban los supervisores cuando aparecieron las grietas?
Y otra todavía más incómoda: ¿Primero se inaugura y después se investiga, o primero se investiga y después se inaugura?
El video que acompaña esta publicación recoge la denuncia de Rebeca Henríquez, dirigente social y comunitaria y presidenta de la Fundación Derechos Humanos Global, quien llama la atención sobre las condiciones observadas en la vía.
Ahí está el video. Mírelo. Escúchelo. Y saque usted sus propias conclusiones.
Sea usted el jurado.



