
El Gobierno haitiano advierte que no aceptará contenedores de terceros países que utilicen las Aduanas dominicanas para llegar a su territorio, mientras crecen las interrogantes sobre un escándalo que involucra mercancías y millones de dólares.
Por Augusto Álvarez
Tras el escándalo surgido en torno a la Dirección General de Aduanas, donde se habría denunciado que contenedores con mercancías destinados a Haití fueron descargados en comercios dominicanos, evadiendo presuntamente impuestos al Estado por unos mil millones de pesos.
Y de inmediato surge una pregunta que no puede quedarse en el aire: ¿Quién se beneficia de esos millones?
Mientras tanto, el comercio entre República Dominicana y Haití de productos nacionales continuará con normalidad, según informó en un comunicado el ministro de Finanzas y Economía de Haití, Serge Gabriel Collin.
Pero, el funcionario del vecino país exhortó a las autoridades dominicanas a fortalecer los controles fronterizos para combatir el fraude aduanero.
Más claro, ni el agua.
El planteamiento de las autoridades haitianas coloca nuevamente bajo la lupa los controles aduaneros dominicanos y abre interrogantes que demandan respuestas claras.
Y aquí viene la pregunta del millón: ¿Llegará este planteamiento hasta el despacho del presidente Luis Abinader?
Porque si el mandatario conoce en detalle el contenido del comunicado haitiano y las denuncias que lo rodean, la pregunta inevitable es: ¿Habrá movimiento en las alturas?



