Luego de las elecciones en Brasil, ¿Nicaragua qué…?

El hasta ahora oscuro proceso electoral en Brasil entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro gravitará de manera especial en las áreas bajo control e influencia de Estados Unidos.
Incluso, al margen de quién logre la victoria en Brasil —¿y qué ocurrirá con las elecciones de medio término en Estados Unidos?—, la vista del águila imperial está fija en Nicaragua, y el presidente Daniel Ortega no ignora el peligro.
Antes habíamos dicho que, justamente en dicha nación, están los chinos trabajando en la habilitación del Lago de Nicaragua, que, a decir de expertos, supera en capacidad y condiciones estratégicas al Canal de Panamá.
Podemos pensar en la capacidad de maniobra de la administración Ortega, así como en la actuación de organismos internacionales impulsados por Washington y en un eventual Escudo de las Américas, cuyo rumbo podría depender, en parte, del proceso electoral brasileño.
¿Se estaría repitiendo aquella vieja tesis de un paso adelante y dos pasos atrás? Y la pregunta inevitable es: ¿para quién?
Realmente creemos que la situación se visualiza oscura en Brasil, e igual pensamos de Nicaragua. Sin embargo, los próximos días podrían ofrecernos nuevas luces y permitirnos observar con mayor claridad hacia dónde se mueve el tablero político de América Latina.
Porque después de Brasil, la pregunta queda flotando:
¿Nicaragua qué…?



