¡Irán baja la guardia! Busca alto el fuego con EE.UU., pero advierte responderá a cualquier ataque

La declaración representa una señal diplomática en medio de las fuertes tensiones entre Washington y Teherán. Pezeshkian sostuvo que Irán no pretende utilizar el calendario electoral estadounidense como excusa para retrasar las negociaciones y que está interesado en reducir la escalada.
Negociar, sí; rendirse, no
El mandatario iraní dejó claro, sin embargo, que cualquier proceso de negociación debe partir del respeto a los acuerdos y memorandos que, según Teherán, fueron alcanzados anteriormente.
Las declaraciones se producen después de que desde Washington se cuestionara la sinceridad de las intenciones iraníes y se acusara a Teherán de esperar el resultado electoral estadounidense para intentar obtener mejores condiciones.
La respuesta iraní fue directa: está dispuesto a regresar a la mesa de negociaciones, pero no acepta que el diálogo sea utilizado como mecanismo de presión para obligarlo a capitular.
Pezeshkian: «no buscamos la guerra»
En una entrevista concedida a Fox News, Pezeshkian insistió en que Irán no desea una nueva guerra, pero advirtió que responderá con firmeza si vuelve a ser atacado.
El presidente iraní afirmó que su país nunca ha iniciado una guerra y sostuvo que, cuando es atacado, tiene el derecho de defenderse. Su mensaje combina una oferta de diálogo con una advertencia militar: paz, sí; indefensión, no.
«Si nos atacan, responderemos»
Pezeshkian aseguró que Teherán enfrenta presiones destinadas a obligarlo a rendirse, algo que calificó de incompatible con el derecho internacional y con la posición de su Gobierno.
«Cuando nos atacan, nos vemos obligados a defendernos», sostuvo el mandatario, quien agregó que Estados Unidos debe decidir si realmente quiere poner fin al conflicto.
Irán apunta ahora hacia Europa y la OTAN
Pero el mensaje iraní no se quedó en Washington. El vicecanciller para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, acusó a países europeos de haber facilitado infraestructura para las operaciones militares estadounidenses contra Irán.
Qaribabadi reaccionó después de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hablara de miles de salidas de aeronaves desde bases europeas en apoyo a las operaciones estadounidenses.
Teherán lanza una advertencia a los aliados de EE.UU.
El funcionario iraní sostuvo que los gobiernos que permitieron el uso de sus territorios para operaciones estadounidenses no podrán eludir su responsabilidad y advirtió que esa participación «no quedará sin respuesta».
La declaración eleva nuevamente la temperatura diplomática entre Teherán y varios gobiernos europeos, especialmente si Irán considera que sus territorios fueron utilizados directamente para apoyar acciones militares contra la República Islámica.
Diplomacia con una mano, advertencia con la otra
El escenario deja una paradoja sobre la mesa: mientras el presidente iraní habla de diálogo, negociación y alto el fuego, otros funcionarios de Teherán advierten sobre las consecuencias de cualquier nueva acción militar.
Pezeshkian también hizo un llamado a resolver los conflictos mediante el diálogo y sostuvo que los seres humanos no deberían recurrir a la guerra cuando existen mecanismos para solucionar las diferencias por la vía diplomática.
El calendario electoral entra en escena
La posibilidad de alcanzar un acuerdo antes de las elecciones de medio término estadounidenses introduce un elemento político adicional en las negociaciones. Para Teherán, según la declaración de Pezeshkian, el calendario electoral no debería convertirse en un obstáculo para detener la confrontación.
La pelota queda ahora en el terreno de Washington: Irán dice estar dispuesto a negociar, pero simultáneamente deja claro que cualquier nueva agresión recibiría una respuesta militar.
El mensaje iraní, en síntesis, parece ser de dos carriles: alto el fuego y negociación si Estados Unidos quiere desescalar; respuesta contundente si vuelve la guerra.



