INTERNACIONALES

Washington pone en alerta sus embajadas, Irán lanza amenaza con responder y Ormuz vuelve a arder

Estados Unidos eleva las advertencias a sus ciudadanos en Oriente Medio; Trump respalda a Netanyahu, Teherán promete responder y un petrolero impacta una mina en el estratégico estrecho de Ormuz

 

ORIENTE MEDIO

Oriente Medio vuelve a caminar sobre pólvora.

Mientras Estados Unidos eleva las advertencias de seguridad para sus ciudadanos en distintos puntos de la región, el presidente Donald Trump respalda públicamente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y Teherán responde con una amenaza directa, asegurando que todavía tiene “asuntos pendientes” y advirtiendo contra una nueva confrontación militar.

El ambiente se ha vuelto todavía más delicado por un incidente marítimo registrado en el estrecho de Ormuz, donde, según el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), un petrolero sufrió una explosión y un incendio después de impactar contra una mina marina mientras intentaba abandonar la zona. Teherán sostiene que la embarcación utilizaba una ruta no autorizada y tenía apagados sus sistemas de posicionamiento y navegación.

La versión iraní, sin embargo, debe ser diferenciada de los hechos que puedan ser verificados independientemente.

Lo que sí está confirmado es que Ormuz vuelve a convertirse en uno de los puntos más sensibles del planeta.

Por ese estrecho pasa una parte fundamental del comercio mundial de energía y cualquier interrupción prolongada puede repercutir inmediatamente sobre el petróleo, el gas, los seguros marítimos y el costo del transporte internacional. Irán ha reiterado, además, que mantiene sobre la mesa una propuesta para reabrir el estrecho en un plazo de siete días bajo determinadas condiciones.

Washington en máxima vigilancia

El Gobierno estadounidense mantiene advertencias elevadas para ciudadanos que se encuentran en diferentes países de Oriente Medio.

En Arabia Saudita, el Departamento de Estado mantiene el nivel 3: “reconsiderar el viaje”, debido, entre otros factores, al riesgo de ataques con drones y misiles contra intereses estadounidenses, conflicto armado y terrorismo.

Jordania también permanece en nivel 3, mientras Baréin y Omán mantienen igualmente advertencias de riesgo por terrorismo y conflicto armado.

Y Yemen continúa bajo el nivel máximo de advertencia: “No viajar”, debido al terrorismo, conflicto, secuestros, disturbios y otros riesgos.

El mensaje estadounidense para sus ciudadanos es, en esencia, que no se puede descartar un rápido deterioro de la situación.

Y cuando Washington comienza a preparar a sus ciudadanos para escenarios de emergencia, la pregunta deja de ser si existe tensión.

La pregunta es cuánto falta para que la tensión vuelva a convertirse en guerra abierta.

Trump vuelve a ponerse al lado de Netanyahu

La temperatura política subió todavía más después de que Trump expresara su respaldo total a Netanyahu, a pocos días de las elecciones parlamentarias israelíes del 27 de octubre.

El presidente estadounidense calificó a Netanyahu como un aliado fundamental en la confrontación con Irán y llegó a advertir que, si Israel escogiera otro dirigente, Estados Unidos podría terminar teniendo que enfrentar directamente a Teherán.

Netanyahu agradeció públicamente el respaldo de Trump y reiteró la alianza entre ambos países frente a la amenaza iraní.

Y ahí fue donde Teherán sacó el cuchillo.

Araqchi: “También tenemos asuntos pendientes”

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, respondió con una advertencia directa.

En un mensaje publicado en X, sostuvo que la última vez que Estados Unidos e Israel intentaron “terminar el trabajo”, Irán salió fortalecido, y preguntó si Washington quería “probar suerte” nuevamente.

La frase que encendió todavía más las alarmas fue:

“Nosotros también tenemos asuntos pendientes.”

Araqchi acusó además a Netanyahu de intentar arrastrar a Estados Unidos hacia otra guerra para evitar consecuencias judiciales personales, una acusación política formulada por el Gobierno iraní que no debe confundirse con un hecho judicial establecido.

La respuesta de Teherán deja algo claro:

Irán no está hablando como un país dispuesto a aceptar una nueva ofensiva sin responder.

Ormuz: punto donde guerra puede tocar el bolsillo mundial

Y mientras los políticos intercambian amenazas, el estrecho de Ormuz vuelve a colocarse en el centro de la tormenta.

Un incidente con una mina marina, según la versión del CGRI, puede parecer solamente un episodio más dentro del conflicto. 

No lo es. Ormuz es una arteria energética mundial. Cualquier interrupción significativa puede disparar nuevamente el precio del petróleo y trasladar la factura al transporte, los alimentos, la electricidad y los combustibles.

De hecho, los mercados del Golfo reaccionaron con cautela este lunes, mientras el petróleo Brent rondaba los US$107.57 por barril, en medio de las preocupaciones por la seguridad marítima y la tensión regional.

En otras palabras, la guerra puede comenzar en el Medio Oriente, pero la factura termina llegando a las casas de medio mundo.

Y República Dominicana tampoco está fuera de esa ecuación.

Lo real es que la combinación es explosiva, pues Estados Unidos eleva las alertas, Israel endurece su discurso, Trump respalda a Netanyahu e Irán promete responder, mientras Ormuz vuelve a registrar incidentes con embarcaciones y el petróleo permanece por encima de los cien dólares.

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