
Mensaje 4887
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasisliniz?
Recibir la invitación de nuestro Embajador dominicano aquí en Turquía Elvis Alam para viajar a Izmir a celebrar la gran fiesta de la Restauración Dominicana y la inauguración del nuevo Consulado Honorario de la República Dominicana me llenó de mucho orgullo y satisfacción.
El nuevo cónsul Recep Ozekinci, gran empresario con una amplia trayectoria en negocios internacionales manifestó su clara misión de contribuir al fortalecimiento de las relaciones entre Turquía y Dominicana, promoviendo la cooperación económica y comercial, fortaleciendo los vínculos culturales y prestando servicios consulares de manera eficaz.
Participamos de una gran fiesta al ritmo de la tambora y sabrosos merengues en un ambiente que enaltecían nuestros valores patrios, recordando la Restauración Dominicana, con las hermosas banderas que ondeaban por doquier y resaltaban la belleza de aquel extraordinario lugar.
En uno de los momentos de expansión, sentado frente al oscuro mar Egeo, mientras observaba el vuelo de gaviotas y cuervos y la fuerza con las que las olas se levantaban para imponer con fortaleza su presencia y recordarme que no era el Mar Caribe, el que con su hermoso susurro y su calor natural, sus combinaciones azuladas y verdosas de sus aguas tocaba las fibras de mi alma, vino a mi mente aquella anécdota de una pequeña embarcación que no se atrevía a salir mar adentro por sentir temor a enfrentar las tormentas, hasta que un día un pescador le comunicó que el problema no era el mar, ni las tormentas, era aprender a navegar para salir airoso de esas tempestades, y así lo hizo, salió a navegar sintiendo al final la satisfacción de llegar a tierra firme exitosamente.
Y es esto lo que nos sucede frente a las tormentas con las que tenemos que lidiar a diario en nuestra vida, muchas veces angustiados, estresados, temerosos, sin embargo, si aprendemos a enfrentarlas con fe, firmeza, sabiduría divina y la seguridad de que Dios está siempre con nosotros, de seguro saldremos airosos, sintiéndonos vencedores.
Víctor Martínez comprende una vez más los planes de Dios para con él, cuando al verse en esta tierra de Esmirna recuerda que este pueblo fue testigo del nacimiento de la Iglesia y era uno de los siete que cita el Apocalipsis, a la que auguraba tribulaciones y persecución. La palabra se cumplió, los cristianos fueron perseguidos dejando mártires y santos y hoy apenas queda presencia cristiana.
En esta misma provincia de Esmirna se encuentra un lugar central del cristianismo y de la historia de la Iglesia. A apenas 80 kilómetros se encuentra Éfeso, el lugar en el que vivió la Virgen María y desde donde fue asunta al cielo, nombrada también en el Apocalipsis, allí también se celebró el concilio de Éfeso donde se le dio a María el título de Madre de Dios (Theotokos).
Esta es por tanto una tierra unida a María, aquí quiso vivir y morir. Y aunque ahora sea una región de abrumadora mayoría musulmana, la Virgen es un elemento primordial de ecumenismo y de paz entre ambas comunidades.
Es en esta Diócesis donde se encuentran las siete Iglesias del Apocalipsis, mencionadas por San Juan: Esmirna, Éfeso, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea.
Sólo me resta dar gracias a Dios por las oportunidades que ha puesto en mi camino para glorificarlo y testimoniarlo con todas las inspiraciones divinas que, en estos mundos y a través del Espíritu Santo pone en mi mete y corazón.
Este mensaje ha llegado hasta todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Diana Freites, bendícela, Señor.
Hasta la próxima.



