Albert desaparece, aparece enterrado y quedan demasiadas preguntas

El 4 de agosto desapareció el joven Albert de Jesús Aracena Núñez, de 32 años. Tiempo después, su cuerpo apareció enterrado.
El caso exige una investigación seria y sin pausas por parte de la Procuraduría General de la República y la Policía Nacional.
Según lo que se ha denunciado, los presuntos involucrados alegan que Albert se habría ahogado y que, en lugar de informar a las autoridades, decidieron sepultarlo clandestinamente.
Pero ahí comienzan las preguntas: ¿por qué lo enterraron a escondidas? ¿Qué ocurrió realmente? ¿Quiénes participaron? ¿Y cuál fue el motivo para ocultar el hecho?
Las autoridades deben llegar hasta el fondo, establecer las circunstancias de la muerte y determinar si hubo participación de otras personas. Nadie que resulte responsable debe quedar fuera de la investigación ni de la justicia.

Los familiares de la víctima han expresado preocupación y aseguran que podrían estar ocurriendo maniobras para ocultar a posibles responsables.
Son señalamientos graves que deben ser investigados y aclarados, no ignorados.
Que nadie cierre este expediente hasta que la verdad salga completa. La familia merece respuestas y Albert merece justicia.
Confiamos en la profesionalidad, independencia y seriedad de los investigadores.



