Díaz-Canel advierte sobre “graves consecuencias” si EE.UU. actúa militarmente contra Cuba

LA HABANA, Cuba.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió el lunes sobre las consecuencias “incalculables” que tendría cualquier eventual acción militar de Estados Unidos contra la isla, en medio de una nueva escalada de tensiones entre Washington y La Habana.
“Ya la amenaza constituye un crimen internacional. De materializarse, provocaría un baño de sangre de consecuencias incalculables y un grave impacto para la paz y la estabilidad regional”, expresó el mandatario cubano en un mensaje publicado en la red social X.
Díaz-Canel sostuvo que Cuba “no representa una amenaza para ningún país”, incluido Estados Unidos, y reiteró que la isla tiene el “derecho legítimo e inalienable” de defenderse ante cualquier agresión externa.
El gobernante cubano también rechazó las recientes sanciones impuestas por Washington contra once altos funcionarios políticos y militares de la isla, medidas aplicadas bajo una orden ejecutiva estadounidense que amplía las restricciones financieras y el congelamiento de activos.
“En la dirección de nuestro Partido, del Estado y del Gobierno, nadie posee bienes o activos bajo jurisdicción estadounidense. El Gobierno de EE.UU. lo sabe perfectamente”, afirmó Díaz-Canel.
Asimismo, calificó el embargo económico impuesto por Estados Unidos como “un castigo colectivo” y lo describió como una política “de carácter genocida”, acusando a Washington de intentar provocar el colapso económico y social del país.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, aseguró que Cuba ejercerá su derecho a la defensa “hasta el último aliento” en caso de una agresión militar.
“Cuba es un país pacífico, pero si es atacado militarmente, responderá con el amplio respaldo de su pueblo”, declaró Rodríguez en una entrevista difundida por medios internacionales.
Las declaraciones se producen después de reportes divulgados en Estados Unidos sobre preocupaciones en Washington relacionadas con la adquisición de drones militares por parte de Cuba y su posible utilización cerca de la base naval estadounidense de Guantánamo.
Desde enero, la administración del presidente Donald Trump ha endurecido las sanciones económicas, financieras y comerciales contra Cuba, argumentando razones de seguridad nacional.
En respuesta, el Gobierno cubano sostiene que las nuevas medidas forman parte de una estrategia de “máxima presión” destinada a aumentar las dificultades económicas de la isla y generar inestabilidad interna.
Pese al aumento de la tensión diplomática y política, hasta el momento no existe un anuncio oficial de acciones militares inminentes entre ambos países.



