SDE: en materia de tránsito, un caos total

En las calles de Santo Domingo Este hay negocios que se han adueñado de las aceras, pero el alcalde Dio Astacio parece no verlo.
Mientras tanto, los peatones tienen que lanzarse a las calles para poder caminar, exponiéndose al peligro. Un verdadero desorden.
A esto se suman las paradas improvisadas de unidades del transporte público que operan sobre las aceras y en las calles, como si fueran terminales autorizadas.
Ni la Alcaldía de Santo Domingo Este, ni el INTRANT, ni mucho menos la DIGESETT parecen percatarse de esta violación permanente al derecho de los ciudadanos a transitar libremente.
En avenidas como la que conecta la marginal de Las Américas con Ciudad Juan Bosch, cada aguacero convierte la vía en una laguna. Los conductores tienen que hacer malabares para cruzar, mientras la Alcaldía y el Ministerio de Obras Públicas observan el problema sin ofrecer una solución definitiva.
Y si hablamos de tránsito, Santo Domingo Este parece una ciudad sin control. Los tapones se forman a cualquier hora del día, fruto del desorden vial, la falta de planificación y la ausencia de autoridad.

Lo más preocupante es que las instituciones responsables anuncian planes, estudios y proyectos, pero los ciudadanos siguen esperando resultados. Mucha promesa, mucha reunión y mucha fotografía, pero a la hora de resolver los problemas, la percepción de la gente es una sola: hacen poco o, peor aún, no hacen nada.



