PICANTE

¡Algo huele feo! Jottin Cury pone frontera dominico-haitiana bajo la lupa del Gobierno

 

Frontera caliente y patanas por un cruce improvisado. Delincuencia desbordada y 1,556 robos en siete días. “Mano dura” bajo fuego. Ejecuciones policiales que exigen investigación y terremoto que vuelve a preguntar si estamos preparados.

 

Buenos días…

Hay cosas que huelen feo y, cuando ocurren justamente en la frontera, el asunto merece más que una mirada de reojo.

Jottin Cury, jurista sureño, veterano e íntegro, exjuez del Tribunal Constitucional, acaba de ponerle al Gobierno y al presidente Luis Abinader una pelota caliente en las manos, investigar qué está pasando en la frontera dominico-haitiana.

Porque una cosa es el comercio fronterizo y otra muy distinta es que, si se confirma lo denunciado, estén cruzando más de cien patanas diariamente por un paso improvisado y sin infraestructura aduanera.

En su cuenta de X, Jottin Cury afirmó que en Sabana Cruz de Bánica, en la ruta Sabana Cruz-Guayabal, cerca del río Artibonito, estarían cruzando más de cien patanas diariamente por un cruce improvisado, donde no hay infraestructura aduanera.

Y Jottin no se quedó en el comentario de esquina. Dijo que la situación es tan grave que hasta monseñor Tomás Alejo, obispo de la diócesis de San Juan, se pronunció sobre el tema.

Entonces, presidente Abinader, aquí hay una preguntita que no cuesta un peso: ¿qué está pasando por ahí?

Presidente, allí hay que investigar, establecer responsabilidades y poner en movimiento el tren judicial.

Y ojo: cuando un jurista de la trayectoria de Jottin Cury pone el dedo sobre una zona fronteriza y habla de posibles irregularidades, lo prudente no es mirar para otro lado. Que investiguen.

Y para quienes llevan anotaciones… ¡ojo! La frontera dominico-haitiana estaría funcionando en algunos puntos como una especie de “zona franca”, pero ilegal, donde dominicanos y haitianos involucrados en contrabando y otros negocios raros, estarían acumulando grandes fortunas.

Eso es un señalamiento de comunitarios de esa zona. Ahora le corresponde al Estado investigar, y de confirmarse las denuncias, establecer quiénes están detrás de esos negocios turbios peligrosos.

La frontera no puede convertirse en un colmado sin dueño.

Y mientras por un lado piden mirar hacia la frontera, por el otro, el abogado Carlos Balcácer le entró al debate sobre la seguridad y cuestionó la política de “mano dura” frente a la delincuencia.

Su planteamiento es sencillo: la verdadera mano dura se llama Código Penal y justicia aplicada. Balcácer también cuestionó aspectos del congreso penal y de la reforma policial. Y soltó una advertencia que, por lo menos, merece ser escuchada: “No es dar a tiro”.

Según el jurista, un día alguien puede ser confundido con un sospechoso y recibir disparos, mientras se desplaza en su vehículo. 

Ese es precisamente el punto. Perseguir al delincuente, sí… convertir la sospecha en sentencia, no.

Mientras se discute la mano dura, los números siguen hablando más claro que muchos discursos.

En siete días se registraron 1,556 robos, 33 homicidios y 67 personas heridas, de acuerdo con datos atribuidos a los registros de análisis criminalístico de la Policía Nacional y la Procuraduría General de la República. La cifra de robos incluye 882 simples, 273 asaltos, 102 arrebatos y 78 penetraciones o roturas de residencias.

¿Mucho? Sí. ¿Poco? Que cada quien saque su calculadora.

Y hay un detalle que la estadística oficial jamás podrá esconder completamente, y es que no todo lo que ocurre en la calle termina en una denuncia.

Mucha gente no va a la Policía después de un robo o un asalto. Unos por pérdida de tiempo; otros porque desconfían del proceso, y otros porque sencillamente creen que denunciar es coger lucha para terminar en el mismo sitio.

Entonces, cuidado con creer que el papel lo cuenta todo.

Como si faltara otro ingrediente en este caldero, septiembre acumula 37 muertes en hechos que la Policía Nacional reporta como “intercambios de disparos”. Solo entre el 18 y el 25 de septiembre se registraron 23 de esos casos. Y que bien, ni un policía herido. Ahí si hay deficiencia. Los tiros únicamente tienen ojos para civiles.

Y aquí no se trata de ponerse del lado del delincuente ni del lado del uniforme. Se trata de que cada muerte tiene que poder explicarse. 

El director de la Policía, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, ha dicho que la institución perseguirá a los delincuentes y que los apresará para someterlos a la justicia. Perfecto.

Pero la sociedad también tiene derecho a preguntar qué pasó en cada operativo, quién disparó primero, qué evidencias existen y qué ocurrió después.

Porque cuando hay una muerte, la pregunta no desaparece porque alguien diga “intercambio de disparos”.

Y hablando de sustos, la tierra volvió a recordarnos que tampoco manda mensajes. El sismo del domingo 27 de septiembre, de magnitud 5.6, estremeció varias zonas del país, especialmente Santo Domingo, y hasta el momento no se reportaban daños significativos.

Pero dejó algo más: un tremendo susto. Y cada vez que la tierra se mueve, aunque sea por unos segundos, vuelve la misma pregunta: ¿Estamos preparados para uno mucho mayor?

Y recuerden, la tierra no manda WhatsApp. No llama. No toca la puerta. Y cuando decide moverse, no pregunta si usted está preparado.

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