SISALRIL: el crecimiento administrativo y la deuda con los afiliados

Tercera y última entrega | Investigación especial
Por Margarita de la Rosa
El crecimiento de una institución pública debe responder a las necesidades de la sociedad y no convertirse en un fin en sí mismo. Ampliar estructuras, crear departamentos y aumentar personal puede ser necesario, siempre que esas decisiones se traduzcan en mayor eficiencia y mejores servicios.
En las dos entregas anteriores examinamos aspectos de la evolución administrativa de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL), organismo cuya responsabilidad de supervisar el sistema de aseguramiento en salud y riesgos laborales exige capacidad técnica, independencia y resultados verificables.
La revisión de nóminas, organigramas y estructuras correspondientes a distintos períodos plantea una cuestión fundamental: ¿ha avanzado la capacidad de supervisión institucional en la misma proporción que su aparato administrativo?
El crecimiento que debe explicarse
Las modificaciones en la estructura organizativa de la SISALRIL, incluida la reorganización de áreas administrativas y de comunicación, justifican un examen de los recursos humanos y económicos destinados a su funcionamiento.
No se trata de cuestionar la necesidad de personal calificado ni de desconocer las nuevas exigencias institucionales. Se trata de establecer si la ampliación de dependencias y posiciones responde a necesidades comprobables y si sus resultados benefician a los afiliados.
La cantidad de cargos, los niveles salariales y la distribución del personal son informaciones de interés público. Pero más importante todavía es conocer qué recibe la sociedad a cambio de esos recursos.
Las fuentes están disponibles
Los ciudadanos interesados en profundizar en estas comparaciones pueden consultar el Portal de Transparencia de la SISALRIL, donde figuran nóminas de empleados de distintos años, estructuras organizativas, resoluciones administrativas, presupuestos, estadísticas y memorias institucionales.
Entre los documentos de referencia se encuentran la Resolución Administrativa 005-2025, que modifica la estructura organizativa, y el organigrama institucional publicado en 2026.
Invitamos a periodistas, investigadores y afiliados a consultar estas fuentes, confrontar períodos equivalentes y evaluar la evolución de la institución. La información pública debe servir no solamente para cumplir una obligación legal, sino para facilitar el escrutinio ciudadano.
La verdadera medida de la eficiencia
El desempeño de la SISALRIL no puede evaluarse exclusivamente por su crecimiento administrativo. Su misión obliga a examinar la efectividad de las auditorías, las inspecciones, el seguimiento a las entidades reguladas y la respuesta a las reclamaciones de los afiliados.
Una estructura más amplia debería significar mayor capacidad de vigilancia, mejores controles y respuestas oportunas frente a las dificultades que enfrenta la población dentro del sistema.
El afiliado que reclama una cobertura, espera la autorización de un procedimiento o enfrenta obstáculos para obtener un medicamento necesita soluciones, no explicaciones sobre la cantidad de departamentos que integran el organismo supervisor.
Una responsabilidad que no termina
Con esta tercera entrega cerramos nuestra mirada sobre la evolución administrativa de la SISALRIL, pero permanece abierto un debate que corresponde a toda la sociedad: la relación entre los recursos que consume una institución y los resultados que ofrece.
La transparencia permite conocer cómo se distribuyen los recursos. La rendición de cuentas debe demostrar para qué han servido.
Una institución no se fortalece simplemente porque aumenta su nómina, multiplica sus departamentos o amplía su presupuesto. Se fortalece cuando cumple mejor su misión y responde con eficacia a quienes debe proteger.
Ese es el desafío de la SISALRIL y el compromiso que la ciudadanía tiene derecho a exigirle.
Porque el verdadero costo del crecimiento administrativo no se mide solamente en pesos, sino también en los resultados que recibe —o deja de recibir— el afiliado.
Fuentes documentales: Portal de Transparencia de la SISALRIL: nóminas de empleados, estructuras orgánicas, Resolución Administrativa 005-2025, organigrama institucional de 2026, memorias y estadísticas institucionales.
Historia:
Segunda entrega | Investigación especial
SISALRIL: el costo de crecer administrativamente y la responsabilidad de supervisar
Primera entrega | Investigación especial
SISALRIL: siete años de crecimiento administrativo bajo la lupa



