
 AYUDAME A SALVAR UNA VIDA Â
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
Abuelas que siembran en sus nietos es un hermoso testimonio de una nieta que me escribió hace unos dÃas una linda cartica.
Hola don VÃctor MartÃnez, ¿Cómo está usted? tal vez este escrito le sirva para edificar sus mensajes, ojalá que el EspÃritu Santo me esté usando a mà también, como dice usted, he querido escribirle para darle un testimonio de lo que me ha pasado con mi abuela.
Cuando yo tenÃa 12 años me reÃa de ella y le reclamaba porque todas las mañanas me despertaba con la voz de ese hombre que hablaba siempre de Dios, ella no se perdÃa ese mensaje y hasta querÃa que yo lo escuchara.
Me resultaban tan aburridos que nunca le hice caso. Hoy 10 años después la recuerdo, pues ahora soy yo quien los escucho cada mañana con mucha atención.
En su lecho de muerte, dÃas antes de quedar inconsciente ella me pedÃa que le pusiera el mensaje, yo decÃa que era adicta a usted.
Cuando hice mi retiro espiritual y conocà más de Dios lo primero que hice fue ponerme a escuchar los mensajes de mi abuela, hoy le confieso lo mucho que me han servido, cuanto he aprendido, cuanto ha crecido mi fe y cuanta paz me dan.
Gracias don VÃctor Dios le siga iluminando y gracias por toda la paz que usted siempre le brindó a mi abuela. Sobeida.
Mi querida Sobeida, muy bonito tu testimonio, claro que sÃ, está inspirado por el EspÃritu Santo en ti. Eras una niña, tu abuela sembró la semilla en ti y hoy dio sus frutos, ¿sabes por qué? Porque todo sucede al tiempo de Dios.
Me causa mucha alegrÃa saber que has aprendido mucho y que has crecido en la fe, quiero que todo esto te sirva para entender que tenemos que sembrar, llevar la Palabra a todo el mundo y aunque muchos te ignoren, te rechacen o no te den su apoyo, no importa, debes seguir firme.
Gracias por tus buenos deseos para conmigo, te he anotado en mi libro de oración, cualquier cosa estaré siempre presto a servirte, Dios te bendiga.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes, gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Silvia Leonardo.
Hasta la próxima.



