El petróleo amplía su retroceso pese a la tensión en Oriente Medio
Los mercados siguen atentos a los riesgos geopolíticos, pero la ausencia de interrupciones en el suministro mantiene la presión bajista sobre el crudo.

LONDRES / NUEVA YORK
Los precios internacionales del petróleo registraron nuevas caídas este jueves, reflejando una mayor confianza de los mercados en que, por el momento, el conflicto en Oriente Medio no ha provocado interrupciones significativas en el suministro mundial de crudo.
El West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense para entrega en agosto de 2026, cotizaba a las 08:00 horas (UTC+2) en 79,43 dólares por barril, con una caída de 0,17 dólares (-0,21 %) respecto al cierre anterior en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX).
Por su parte, el Brent del Mar del Norte, referencia para Europa y gran parte del mercado internacional, descendía hasta 84,57 dólares por barril para entrega en septiembre de 2026, ampliando la corrección iniciada en las últimas jornadas.
Mercado mantiene la cautela
Pese a la intensificación de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán y las amenazas sobre los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, los operadores consideran que el flujo de petróleo continúa desarrollándose con relativa normalidad, lo que ha reducido la prima de riesgo geopolítico incorporada en las cotizaciones.
Los analistas señalan que los inversionistas permanecen atentos a cualquier incidente que afecte directamente las exportaciones de los principales productores del Golfo Pérsico, ya que un cierre parcial o total de estas rutas marítimas podría provocar un fuerte repunte de los precios.
En el corto plazo, el comportamiento del petróleo dependerá casi exclusivamente de la evolución del conflicto en Oriente Medio. Si las tensiones continúan sin afectar la producción ni el transporte marítimo, el WTI podría mantenerse en un rango de entre 78 y 82 dólares por barril, mientras que el Brent oscilaría entre 84 y 87 dólares.
Sin embargo, cualquier interrupción en el tránsito por el estrecho de Ormuz o una escalada militar que involucre directamente a grandes productores de la región podría revertir rápidamente la tendencia bajista y llevar nuevamente al Brent por encima de los 90 dólares por barril, con efectos inmediatos sobre la inflación, los costos del transporte y la economía mundial.


