¡Fuego! EE.UU. e Irán cruzan una nueva línea roja
Washington lanza su segunda gran ofensiva en 24 horas; Teherán responde atacando bases estadounidenses en Kuwait, Baréin y Jordania, mientras los hutíes amenazan con cerrar otra ruta clave del comercio mundial.

NUEVA YORK / ORIENTE MEDIO
La guerra entre Estados Unidos e Irán entró en una fase de mayor intensidad tras una nueva oleada de bombardeos ordenada por Washington contra objetivos militares iraníes, seguida de una rápida contraofensiva de Teherán contra instalaciones estadounidenses en Kuwait, Baréin y Jordania.
La escalada eleva el riesgo de un conflicto regional de gran alcance con repercusiones para la economía y el comercio mundial.
CENTCOM golpea por segunda vez en 24 horas
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que, a las 9:00 de la noche del miércoles, concluyó una segunda serie de ataques de precisión contra Irán en menos de 24 horas. La operación estuvo dirigida contra centros de mando, sistemas de defensa aérea, posiciones de misiles y drones, depósitos de armas y puestos de observación costeros, incluyendo objetivos ubicados en la estratégica ciudad portuaria de Bandar Abbas.
[La nueva secuencia de ataques y represalias confirma que el conflicto entre Washington y Teherán ha dejado de limitarse a acciones puntuales para convertirse en una confrontación militar de alcance regional. Con bases estadounidenses bajo ataque, la amenaza sobre dos de las principales rutas marítimas del mundo y una creciente movilización de fuerzas en Oriente Medio, aumenta el temor de que la crisis evolucione hacia un enfrentamiento de mayores dimensiones con impacto directo sobre los mercados energéticos, la seguridad internacional y la estabilidad económica global.]
Según el Pentágono, la ofensiva utilizó aeronaves de combate, misiles de alta precisión y plataformas navales con el propósito de degradar la capacidad defensiva y logística iraní, reduciendo su potencial para responder militarmente en la región.
Irán responde con misiles y drones
Horas después, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció el inicio de nuevas fases de las operaciones Nasr 2 y Saeqeh (Relámpago), lanzando ataques con misiles balísticos y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Baréin y Jordania.
Teherán aseguró haber alcanzado el centro de comunicaciones satelitales, radares de alerta temprana, sistemas Patriot, depósitos de combustible y el muelle militar de la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait. Asimismo, afirmó haber atacado las instalaciones militares estadounidenses ubicadas en la base Sheikh Isa, en Baréin.
Jordania también entra en el escenario
El CGRI sostuvo que misiles balísticos impactaron la base aérea de Al-Azraq, en Jordania, donde, según las autoridades iraníes, funciona uno de los principales centros de mando y control de las fuerzas estadounidenses en Asia Occidental.
Irán justificó la ofensiva alegando que Estados Unidos utilizó bases situadas en Jordania para lanzar bombardeos contra territorio iraní, incluidos ataques cerca de un hospital infantil especializado en cáncer en Ahvaz, lo que, según Teherán, obligó a evacuar a decenas de menores. Estas afirmaciones no han sido confirmadas de manera independiente.
Los hutíes amenazan otra arteria del comercio mundial
Mientras tanto, crece la preocupación por Yemen. Fuentes citadas por el diario británico The Telegraph indican que los hutíes preparan el cierre del estrecho de Bab el-Mandeb, uno de los corredores marítimos más importantes del planeta, por donde transita una parte significativa del comercio internacional entre Asia, Europa y África.
De concretarse esa amenaza, las navieras tendrían que desviar sus rutas alrededor del continente africano, incrementando significativamente los costos de transporte, los tiempos de entrega y la presión sobre las cadenas globales de suministro, en momentos en que el estrecho de Ormuz continúa bajo fuerte tensión militar.



