¡Xi y Trump se miden en Pekín! Taiwán, comercio y amenazas veladas marcan una cumbre de alto voltaje
El líder chino advirtió que una mala gestión de Taiwán podría llevar a un choque entre las dos potencias, mientras Trump calificó las conversaciones de “magníficas” y buscó bajar la tensión comercial.

PEKÍN
En una reunión cargada de simbolismo, tensión geopolítica y mensajes cuidadosamente calculados, el presidente de China, Xi Jinping, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, sostuvieron un extenso encuentro en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, donde abordaron diferentes tópicos, desde la guerra comercial hasta el explosivo tema de Taiwán.
La cumbre, que se prolongó por más de dos horas, según la Televisión Central de China, dejó imágenes de cordialidad diplomática, pero también fuertes advertencias.
Xi Jinping dejó claro que la cuestión de Taiwán sigue siendo la línea roja más delicada para Pekín y advirtió que una mala gestión del conflicto podría desembocar en un enfrentamiento directo entre ambas potencias.
“Si la cuestión de Taiwán se maneja mal, los dos países chocarán, o incluso entrarán en conflicto”, afirmó Xi, en una de las declaraciones más contundentes realizadas durante la visita.
El líder chino sostuvo que la independencia de Taiwán es “incompatible con la paz y la estabilidad” en el estrecho y pidió a Washington actuar “con máxima cautela”.
Una relación “estable”, pero bajo presión
Durante las conversaciones, Xi propuso consolidar una “relación estratégica constructiva y estable” entre China y Estados Unidos, con la intención de marcar una nueva etapa en los vínculos bilaterales.
Según el mandatario chino, ambas potencias deben evitar caer en la llamada “trampa de Tucídides”, concepto utilizado para describir el riesgo de guerra entre una potencia emergente y otra dominante.
Xi aseguró además que China continuará ampliando su apertura económica y llamó a fortalecer la cooperación en comercio, salud, agricultura, turismo, cultura y seguridad.
La reunión se produjo apenas un día después de que equipos comerciales de ambos países alcanzaran acuerdos preliminares para aliviar tensiones económicas y reducir fricciones arancelarias.
Trump: “Las conversaciones fueron magníficas”
Por su parte, Trump se mostró optimista tras el encuentro y elogió tanto el diálogo como la hospitalidad china.
“Las conversaciones fueron magníficas”, declaró el presidente estadounidense ante periodistas de la Casa Blanca desplazados a Pekín.
El mandatario republicano también describió a China como un país “precioso” y afirmó que Pekín ha sido “de gran ayuda” en temas internacionales.
Antes de su viaje, Trump había insinuado la posibilidad de discutir con Xi una eventual suspensión de ventas de armas estadounidenses a Taiwán, uno de los asuntos más sensibles para Beijing.
Empresarios de peso y agenda global
En el encuentro participaron directivos de grandes compañías estadounidenses, entre ellas Tesla y Apple, reflejando el interés empresarial en una reducción de las tensiones entre ambas economías.
La visita de Trump a China, que se extenderá hasta el 16 de mayo, busca relanzar el diálogo bilateral en medio de disputas comerciales, diferencias estratégicas y conflictos internacionales en los que ambas potencias mantienen intereses cruzados, incluido el escenario con Irán.
Tras la reunión oficial, Trump sostuvo encuentros adicionales con el primer ministro chino, Li Qiang, y con el líder vietnamita, To Lam.
La jornada incluyó, además, una ceremonia de honor en la plaza del Gran Salón del Pueblo, con himnos nacionales, guardia militar y revisión conjunta de tropas, en una puesta en escena diseñada para exhibir respeto mutuo, aunque bajo una creciente rivalidad estratégica entre Washington y Pekín.



