PICANTE

Coronel fue baleado y murió celebrando los 94 años de su madre

Crecen las críticas contra Faride Raful por perseguir la bulla mientras el microtráfico, la violencia y la crisis interna del PRM se desbordan por todo el país

  ¡Plomo, caos y silencio!

 

Buenos días…

¡Cógelo, Picante!Mientras la inseguridad sigue picando y extendiéndose por cada rincón del país, con denuncias diarias de asaltos, violencia y muertes a manos de agentes policiales, los famosos operativos “antirruidos” del Ministerio de Interior y Policía continúan dejando resultados cuestionables. Y otra vez… volvió a correr la sangre.

Esta vez ocurrió en un barrio popular del Distrito Nacional, donde un teniente coronel retirado de la Policía Nacional, pensionado hace apenas tres meses, tras casi 35 años de servicio, terminó muerto a tiros.

Y como responsables de los disparos mortales fueron señalados sus propios compañeros de uniforme. Un hecho escandaloso. Una tragedia. Una vergüenza nacional. Ese es el cambio.

Y lo más doloroso: el oficial retirado, Carmelo Polanco, celebraba los 94 años de edad de su madre junto a familiares, amigos y vecinos, cuando se produjo el violento incidente.

En videos que circulan ampliamente en redes sociales, enviados también a la redacción de RI, se observa el fatal incidente. Cierto, era una actividad social amenizada con música a alto volumen, como ocurre tradicionalmente en muchos barrios populares del país, pero eso no daba motivo a que los agentes se presentaran al lugar como fieras endemoniadas.

Según denuncias comunitarias, los agentes llegaron “repartiendo plomo”, actuando -dicen vecinos- “como en el viejo oeste”.

Comunitarios de La Ciénaga y Gualey, del Distrito,  llamaron indignados a ¡Cógelo, Picante! para condenar el hecho y cuestionar por qué la Policía no actúa con la misma agresividad contra los puntos de venta de drogas que operan abiertamente en numerosos sectores.

“¿Por qué no enfrentan así el microtráfico?”, preguntan ciudadanos cansados de ver operativos contra música y fiestas, mientras la delincuencia organizada sigue creciendo.

Escuche eso, Faride Raful. Y también el presidente Luis Abinader, quien ya debe estar  enterado de la muerte del oficial retirado que recibió un disparo por la espalda.

Lo ocurrido recuerda el caso del joven ultimado en Villa Consuelo, también impactado por la espalda durante otro confuso operativo policial. La historia parece repetirse… y cada vez con más indignación social.

La Junta Central Electoral rechazó las pretensiones del Gobierno y sectores del PRM de reducir los fondos que el Estado entrega a los partidos políticos.

Y hay que decirlo claro: la ley está para cumplirse, no para acomodarla, según la conveniencia del poder.

Lo que debió hacer hace tiempo el Gobierno era revisar y reducir subsidios millonarios destinados a grandes empresas privadas, especialmente en combustibles, por lo menos hasta que se estabilicen los precios internacionales del petróleo.

Y hablando del PRM… dentro del propio partido oficialista hay dirigentes que ya no esconden su malestar y afirman que allí “no hay democracia, sino una dictadura interna”.

Denuncian que se debieron realizar elecciones internas verdaderamente libres, permitiendo que las bases escogieran sus autoridades sin imposiciones ni acuerdos cocinados desde arriba.

Según esos sectores, los conflictos internos del PRM no son aislados: están explotando en casi todo el país por la falta de consenso real.

Y aseguran que ese supuesto “consenso” solo existe en la mente de José Paliza y de los funcionarios que hoy disfrutan las mieles del poder.

Desde diferentes puntos agrícolas del país, especialmente desde Constanza, llegan reportes de productores desesperados por las pérdidas económicas y la falta de apoyo oficial.

Los agricultores aseguran que los costos de producción siguen subiendo mientras reciben poca protección frente a importaciones, intermediarios y caída de ganancias.

Y mientras tanto, los alimentos siguen alejándose del bolsillo de la clase media y de los sectores pobres. Una libra de ñame ronda ya los 80 pesos. Y los plátanos… siguen cogiendo el elevador hacia arriba.

Y AL CIERRE… El presidente Donald Trump debería concentrar más esfuerzos en buscar una salida diplomática al conflicto en Oriente Medio y trabajar arduamente por una solución negociada a la guerra en Ucrania.

Porque hay una realidad peligrosa. La confrontación entre potencias sigue escalando, y muchos entienden que ciertos sectores, especialmente europeos, buscan prolongar el conflicto para debilitar, estratégicamente a Rusia y echarle una vaina política al presidente Trump. Y ese juego… puede terminar muy mal para el mundo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba