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La sabiduría de Dios es femenina

REFLEXIONES...

Mensaje 4769

 

  AYUDAME A SALVAR UNA VIDA  

 

 

Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

Las enseñanzas centrales parecen ser:

REFLEXIONESEl reino interior. No busquen al Cristo en templos de piedra. El templo verdadero es la carne que habitamos. El Cristo no vendrá desde fuera porque ya habita dentro.

La autoridad personal. Ningún hombre puede interponerse entre tu alma y lo divino. El que dice, «Solo a través de mí llegarás al Padre, miente y busca esclavizarte.»

La Resurrección, como despertar. La Resurrección no es del cuerpo de carne, sino del espíritu dormido. Resucitar es despertar al Cristo que siempre vivió en ti, pero que olvidaste.

La gnosis femenina, la sabiduría de Dios es femenina. Sofía (Sophia, sabiduría divina) es su nombre y el mundo no conocerá paz hasta que honre lo femenino como portal de lo divino.

¿Por qué esas enseñanzas que vimos ayer de María Magadalena eran tan peligrosas?

Porque destruían los tres pilares del poder eclesiástico.

1- La autoridad sacerdotal. No necesitas intermediarios, control sacramental. La gracia está en ti, no en rituales externos.

2. Jerarquía patriarcal. Lo divino se manifiesta en lo femenino. Si estas enseñanzas hubieran prevalecido, no habría Papas, no habría Obispos con poder, no habría Inquisición, no habría Cruzadas, no habría venta de Indulgencias, no habría nada de la maquinaria de poder que la Iglesia Católica construyó durante dos milenios.

3. El camino hacia la libertad, la enseñanza más peligrosa. Según las tradiciones más secretas preservadas en círculos esotéricos cristianos, había una enseñanza final, una que María Magdalena pronunció momentos antes de morir. La tradición dice que reunió a sus discípulos más cercanos, Sara entre ellos, y les dijo: «Cuando yo ya no esté en el cuerpo, no construyan monumentos a mi memoria. No eleven mi nombre sobre otros, porque yo no vine a crear nueva esclavitud, sino a señalar el camino hacia la libertad total. El Cristo que conocí no estableció Iglesia, estableció libertad, no dio poder a hombres, dio poder a las almas, no creó jerarquías, reveló igualdad divina.”

Y cuando vengan aquellos que digan: «Solo nosotros tenemos la verdad, solo a través de nosotros llegarás a Dios.» Recuerden estas palabras:

“El que busca controlar tu acceso a lo divino, busca convertirse en tu Dios.

El que dice que necesitas su permiso para orar, te está robando tu herencia divina.

El que te hace creer que no puedes tener propia conexión directa con el creador, te está esclavizando.”

Yo vi al Cristo, caminé con él, lo amé y fui amada. Y él nunca, ni una sola vez me dijo que necesitaba a otro hombre para llegar al Padre. Él me dijo, «María, tú eres el templo, tú eres el camino, tú eres la verdad viva” y eso mismo es lo que él te dice a ti. “No permitas que nadie te robe esa verdad, ni siquiera en mi nombre.»

Esta enseñanza, si es que realmente fue pronunciada, firma la sentencia de muerte de María Magdalena. Porque ninguna institución religiosa que busca poder puede tolerar un mensaje así y ningún imperio espiritual puede permitir que ese mensaje sobreviva.

Por eso el testamento de María, si alguna vez existió, fue encontrado, quemado y borrado con más ferocidad que cualquier otro texto cristiano. Porque no solo amenazaba la doctrina, amenazaba la existencia misma de la Iglesia como institución de poder.

Víctor Martinez piensa que tiene mucha lógica todo esto y es convincente, pero para dar crédito a estos planteamientos tenemos que convencernos de que hay que conocer más a fondo la historia del cristianismo, de la Iglesia, los dogmas de fe y las circunstancias en las que se desarrollaron tales acontecimientos, además todas estas grandes verdades no deben mermar nuestra fe, por el contrario, aumentarla fijando nuestra mirada en Dios, en nuestra relación personal con Él y no en los hombres.

Durante casi 2000 años, el silencio sobre María Magdalena fue casi perfecto. Textos destruidos, tradiciones suprimidas, memoria borrada. Pero ahora, en este preciso momento de la historia, algo extraordinario está sucediendo. La verdad sobre María Magdalena está emergiendo desde múltiples frentes, simultáneamente descubrimientos arqueológicos, investigaciones académicas, despertar espiritual colectivo. Y esto no es casualidad, es profecía cumpliéndose.

La historia espiritual de la humanidad se mueve en ciclos, periodos de oscurecimiento, donde la verdad es enterrada bajo capas de dogma, poder e institucionalización, seguidos por periodos de revelación donde lo oculto vuelve a la luz. Estamos viviendo uno de esos momentos de revelación y María Magdalena está en el epicentro.

En 1945, un campesino egipcio descubrió accidentalmente los manuscritos de Nag Hamadi, 52 textos gnósticos que incluían evangelios de María Magdalena, Tomás   y Felipe. Textos que la Iglesia había declarado destruidos para siempre, pero allí estaban preservados en jarras de barro durante años, esperando el momento profético de su revelación.

En 1896, el papiro de Berlín reveló fragmentos del evangelio de María Magdalena.

En 2012, la doctora Karen King de Harvard presentó evidencia de un papiro que mencionaba a la esposa de Jesús. Aunque su autenticidad sigue debatiéndose, abrió conversaciones globales.

Cada década trae nuevos descubrimientos, nuevas evidencias, nuevas confirmaciones de lo que las tradiciones marginales siempre supieron. ¿Por qué ahora? Porque los tiempos proféticos lo demandan.

Es el despertar del femenino sagrado, María Magdalena no es solo una figura histórica, es un símbolo arquetípico del principio femenino divino que ha sido suprimido durante milenios. Y ese principio está resurgiendo en nuestra época. No por casualidad, en las últimas décadas hemos visto movimientos globales de empoderamiento femenino, cuestionamiento de estructuras patriarcales religiosas, búsqueda masiva de espiritualidad directa sin intermediarios institucionales, rechazo creciente a doctrinas que requieren su misión ciega.

María Magdalena está emergiendo porque la conciencia colectiva está lista para recibirla. Durante 2000 años, el mundo no estaba preparado, las estructuras de poder eran demasiado rígidas, el control institucional demasiado absoluto, el miedo demasiado paralizante, pero algo cambió, la información ya no puede ser controlada completamente, los textos antiguos están digitalizados y accesibles, las comunidades de buscadores se conectan globalmente y millones de almas están despertando a la verdad que siempre vivió dentro de ellas, pero que habían olvidado.

Conoce la revelación final en nuestra gran conferencia.

Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Katiuska Licairac. Bendícela, Señor.

Hasta la próxima.

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