
Mensaje 4851
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
El Salmo 65 cantado destaca la alabanza a Dios por sus obras admirables y su generosidad en la naturaleza. Interpretado en diversos estilos, incluso la música litúrgica, con versiones del Grupo Pueblo de Dios. También se canta en contextos de adoración, destacando versos como ‘Aclama al Señor toda la tierra’. Su letra invita a reconocer la bondad divina en la creación y la provisión constante.
Escuchémoslo…
Oremos:
Señor, Dios mío, tú mereces alabanza en Sión, y a ti se cumplen las promesas. Tú que escuchas la oración, a ti acuden todos los hombres. A ti acudo yo en este momento, reconociendo que mis culpas me sobrepasan, pero tú las perdonas con tu inmensa misericordia.
Dichoso el que tú eliges y atraes para que habite en tus atrios. Sácianos con los bienes de tu casa, con el agua fresca de tu santuario.
Tú respondes con prodigios y justicia, Dios de nuestra salvación. Tú eres la esperanza de los confines de la tierra y de los mares remotos.
Tu poder sostiene las montañas, calmas el rugido de los mares, el estruendo de las olas y el tumulto de los pueblos. Los habitantes de los extremos del mundo se asombran de tus señales; tú haces cantar de gozo a la aurora y al ocaso.
Visitas la tierra y la colmas de lluvias, la enriqueces en abundancia; los ríos de Dios van llenos de agua, y preparas el trigo para los hombres. Riegas los surcos, allanas los terrones, ablandas la tierra con la lluvia y bendices sus brotes.
Coronas el año con tus bienes, y tus huellas caen sobre tierra fértil. Rebozan los pastos del desierto, y las colinas se ciñen de alegría. Los prados se visten de rebaños, y los valles se cubren de trigo; todos aclaman y cantan.
Gracias, Señor, por tu provisión constante, por tu amor que sostiene la creación y por tu perdón que renueva mi vida. Enséñame a agradecer como la tierra agradece la lluvia, y a alabarte con todo mi ser, hoy y siempre. Amén.
Agradecemos a nuestro exalumno muy agradecido quien hace posible que todas las semanas podamos orar en torno a los salmos, bendícelo, Señor.
Hasta la próxima.



