Trump: el águila imperial pierde altura y choca contra sus propios errores

Brasil, Honduras, Irán, Israel, Ucrania y Venezuela: decisiones controvertidas, apuestas políticas fallidas y una política exterior que podría pasarle factura al presidente estadounidense en las urnas.
¿Dónde falló la vista del águila imperial? En ignorar que la primera potencia económica de esta área es Brasil. Trump apostó por Bolsonaro, un aspirante salpicado por la corrupción, que, tras ser vencido, recibió de él garantías de estadía en América.
Igualmente, Trump pisoteó la justicia de su país al indultar al expresidente de Honduras, ya juzgado y condenado por narcotráfico.
¿Podrían los electores norteamericanos olvidar la excarcelación del exmandatario envuelto en el narcotráfico?
También el electorado votó contra la crítica situación económica interna, influenciada por la guerra con Irán y el apoyo militar y económico a Israel (también a Ucrania).
¿Y qué decir del saqueo de las riquezas petroleras de Venezuela, tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro?
En realidad, Estados Unidos, bajo la administración Trump, limitó soberanías en varias naciones e incluso, en algunos casos, el propio mandatario llamó a votar por determinado aspirante presidencial.
Como se aprecia, el presidente Trump y su Partido Republicano se autoderrotaron e ignoraron el poder silencioso del Partido Demócrata.
Ahora, reclamado por 34 casos pendientes en cortes y tras haber fracasado en su desmedida ambición sobre el estrecho de Ormuz, ¿qué tramará el presidente Trump, aplastado por su propio pueblo en las urnas?


