Nicoya, Costa Rica: el secreto de la quinta Zona Azul del mundo

Más de 900 personas mayores de 90 años y más de 60 centenarias forman parte de una comunidad donde la alimentación, la actividad cotidiana, la familia y el propósito de vida se asocian con una longevidad excepcional.
En la península de Nicoya, cantones Nicoya, Santa Cruz, Carrillo, Hojancha y Nandayure, está la quinta Zona Azul del planeta. Lo confirman los investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR), la más antigua del país, fundada en 1940, Benemérita de la Educación, top 20 en América Latina y responsable del 70 % de la investigación nacional.
Más de 900 personas mayores de 90 años y más de 60 mayores de 100. Un hombre de 60 años tiene siete veces más probabilidad de llegar a 100 que un japonés. No es genética. Es forma de vivir.
1. Alimentos: la tríada sagrada
Reportan los expertos de la UCR: los centenarios comen diversidad, seis grupos de alimentos al día, contra cuatro en la ciudad.
Maíz, frijoles y calabaza. Gallo pinto diario, tortillas hechas a mano, arroz con frijoles. Frutas locales: mango, papaya, guayaba, marañón. Verduras del solar.
Porciones pequeñas; comen hasta un 80 % de llenos. Cero ultraprocesados… antes. Agua dura, rica en calcio y magnesio, que protege el corazón. Reseñan los técnicos de la UCR, en un estudio de 2015: menos infartos que en el resto del país.
Hoy informan los especialistas: la ventaja se está perdiendo. Entraron supermercados, comida chatarra y refrescos. La obesidad y la diabetes suben en menores de 50 años, y la longevidad baja de 90 a 80 años.
2. Medio ambiente
No hay gimnasio. Hay vida. Confirman los investigadores: sol fuerte, mar Pacífico, playas Nosara y Sámara, montaña seca. Caminan todo. Siembra, ganado, jalar agua, leña. Movimiento incorporado a la rutina.
Viven en casas familiares, no en asilos. Rodeados de hijos, nietos y bisnietos. Huertas, animales. Conexión diaria con la naturaleza.

3. Poco estrés: plan de vida
Reseñan los técnicos que allí le llaman «Plan de Vida». Propósito hasta el final. A los 95 siguen haciendo hamacas, cuidando nietos.
Reportan los expertos: familia ampliada, redes de apoyo, compadrazgo, fe cotidiana sin prisa. «Pura Vida» es ritmo, no eslogan. No hay tráfico, no hay soledad.
Informan los especialistas de la UCR, en voz del investigador Agustín Gómez: «La longevidad de Nicoya no es un dato demográfico, es una herencia viva. Se está perdiendo por abandono de la dieta criolla, sedentarismo y debilitamiento del tejido social».



