Plaza de Toros en El Seibo se convierte en tremenda piscina olímpica
Dicen por ahí que en vez de “corridas de toros”, lo que viene ahora es competencia de botes… y cuidado si meten jet ski también.

Por Ysidro Hidalgo Rijo
EL SEIBO, R.D.
Los aguaceros recientes no solo han mojado al Este del país, también dejaron en evidencia lo que muchos sospechaban: la recién inaugurada Plaza Cultural, Taurina y Multiusos de El Seibo no está hecha para toros… sino para peces.
Sí, como se oye. La obra, que costó más de 430 millones de pesos (dinero que no aparece por arte de magia), ahora mismo parece una piscina gigante.
Agua por todos lados. Un espectáculo… pero no precisamente el que prometieron.
Medios locales como “Actualidad Seibana” lo resumieron sin mucha vuelta: “eso está full de agua”. Y no exageran. Las redes están explotadas de quejas.
Los seibanos no saben si reír, llorar o llevar traje de baño para la próxima actividad.
Y claro, no faltó el dominicano creativo que soltó la idea del año: “Olvídense de toros… ahí lo que va es regata”.
La indignación es general. Muchos califican la situación como una vergüenza nacional, aunque siendo honestos… ya casi se está volviendo costumbre. Porque cuando una obra pública se inaugura rápido y con muchas cámaras, uno sabe que algo viene flojo.
Todo apunta a lo mismo de siempre: falló el drenaje. Otra vez. Como en tantas otras obras de esta gestión, donde lo que no falla es el discurso bonito… pero el cemento parece que sí.
Y la segunda línea del Metro de Santo Domingo es un ejemplo claro de ese relajo, que ahora se confirma en la Plaza de Toros, aunque la Circunvalación de Baní no se queda atrás, y esa es peor, porque ha sido bautizada como “La autopista de la muerte”..
Y en la Plaza de Toros, esto no es nuevo. Recientemente se habían denunciado problemas de construcción. Incluso, se limitó el acceso a periodistas y se restringieron fotos. Nada sospechoso, ¿verdad? Todo muy “transparente”.
La obra fue inaugurada en enero, con bombos, platillos y promesas. Está ubicada en el kilómetro 2 de la carretera El Seibo–Hato Mayor. Pero al parecer, lo único que fluye bien ahí es el agua.
Lo irónico es que esta plaza está ligada a una de las tradiciones más antiguas del país: las famosas carreras de toros, celebradas durante las fiestas patronales en honor a la Santa Cruz cada mes de mayo. Una actividad donde el valor y la destreza del pueblo se lucen… no como ciertas construcciones.
Porque mientras los seibanos han mantenido viva su cultura por siglos, esquivando toros con habilidad, ahora les toca esquivar otra cosa: las chapucerías disfrazadas de desarrollo.
En fin, si esto sigue así, no se sorprendan cuando anuncien oficialmente el cambio de nombre: “Plaza Acuática Multiuso de El Seibo”.



