
Mensaje 4731
AYUDAME A SALVAR UNA VIDA
Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?
El evangelio según san Juan 14, nos trae un mensaje que debemos meditar con detenimiento en el que Jesús nos invita a no perder la calma, creer en Dios y también en Él.
Hoy en día estamos viviendo con muchas presiones en todos los sentidos, en un mundo competitivo, en el que nos envolvemos en un correr todo el tiempo tras nuestras metas, pero con altos niveles de estrés, de ansiedad de desesperación, que hasta nos enfermamos, es aquí donde debemos aferrarnos a Dios, sin perder la calma y con fe de que todo tendrá solución.
Y es que el verdadero camino, la verdad y la buena vida están en el Señor, tal como nos lo dijo Jesús, no nos podemos salir del camino, desviarnos apegándonos a falsedades que no son la verdad y que al final nos quitarán la verdadera vida, seamos fieles al Padre, pues Él siempre nos estará esperando en Su Casa.
En este evangelio aparece como siempre Tomás dudando: “Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” A lo que Jesús responde:
“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocen a mí, conocerán también a mi Padre. Ahora ya lo conocen y lo han visto”.
Sin embargo, tenemos un Felipe seguro, hombre de fe, que le dice:
“Señor, muéstranos al Padre y nos basta”.
Hoy, la respuesta es para ti:
“Hace tanto que estoy con ustedes, ¿y no me conocen? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. Yo estoy en el Padre, y el Padre en mí, lo que yo les digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Créanme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, crean a las obras. Les aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre».
Víctor Martinez te invita hoy a creer en el Padre, en sus obras, a actuar conforme a lo que Él manda, a seguir por el camino trazado por Él y no pases por alto esa expresión de Jesús: “El que cree en mí, hará las obras que yo hago, y aún mayores”.
Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Matilde Farach. Bendícela. Señor.
Hasta la próxima.



