Moscú blindada y Putin desafiante, así terminó el desfile militar que paralizó al mundo
Rusia exhibe músculo militar en la Plaza Roja, mientras crece la tensión con Ucrania y aparece Corea del Norte en escena

MOSCÚ
El desfile militar por el 81.º aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria concluyó este viernes en la Plaza Roja de Moscú con una demostración de fuerza que dejó claro el mensaje del Kremlin al mundo: Rusia sigue en pie de guerra y no piensa retroceder.
Miles de efectivos de todas las ramas de las Fuerzas Armadas rusas marcharon sobre el histórico empedrado de la Plaza Roja. Por primera vez participaron unidades especializadas en sistemas de vehículos aéreos no tripulados (VANT), reflejando el creciente peso de la guerra tecnológica en el conflicto actual.
Uno de los momentos más llamativos fue la presencia de militares de Corea del Norte. Soldados y oficiales del ejército de la RPDC desfilaron junto a las tropas rusas tras haber participado en operaciones en la región de Kursk, en lo que representa otra señal del fortalecimiento de la alianza entre Moscú y Pyongyang.
Tras concluir la marcha terrestre, el cielo de la capital rusa se convirtió en escenario de una espectacular exhibición aérea. Los grupos acrobáticos Russkiye Vityazi, a bordo de cazas Su-30SM, y Strizhi, con aviones MiG-29, realizaron la tradicional maniobra “Diamante de Kubinka” sobre Moscú. Luego, seis aviones de ataque Su-25 pintaron el cielo con los colores de la bandera rusa.
El presidente ruso, Vladimir Putin, encabezó posteriormente una ceremonia de colocación de flores en la Tumba del Soldado Desconocido, junto a líderes y delegaciones extranjeras invitadas a las celebraciones. Entre los mandatarios presentes estuvieron el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko; el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev; el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev; el primer ministro eslovaco Robert Fico y representantes de Laos, Abjasia y Malasia.
El desfile inició con la entrada del Regimiento Preobrazhensky portando la bandera nacional rusa y el legendario Estandarte de la Victoria, símbolo histórico izado sobre el Reichstag en mayo de 1945 por soldados soviéticos de la 150.ª División de Fusileros Idritskaya.
Desde la tribuna central, Putin observó el desfile acompañado de veteranos de guerra y dignatarios extranjeros. La parada militar fue supervisada por el ministro de Defensa ruso, Andrey Belousov, mientras que el mando operativo estuvo a cargo del comandante en jefe de las Fuerzas Terrestres, coronel general Andrey Mordvichev.
Cerca de 1.000 combatientes vinculados a la operación militar especial en Ucrania participaron en el desfile, incluidos 17 Héroes de Rusia. Durante la transmisión oficial, la televisión estatal rusa mostró imágenes de tropas desplegadas en zonas de combate y de unidades estratégicas de misiles.
Moscú sin ataques durante las celebraciones
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aseguró que no se registraron intentos por parte de Ucrania para sabotear las celebraciones del Día de la Victoria.
“No hubo incidentes, todo transcurrió con normalidad”, afirmó Peskov ante periodistas.
Las declaraciones llegan después de que el Ministerio de Defensa ruso advirtiera previamente que respondería con dureza si Ucrania intentaba atacar Moscú durante los actos oficiales del 9 de mayo.
Silencio temporal en la guerra… pero con dudas
Desde la medianoche del 9 de mayo, ni Moscú ni Kiev habían reportado ataques de largo alcance, generando expectativas sobre una posible tregua temporal de tres días. Sin embargo, la calma parece frágil.
Las regiones fronterizas rusas continuaron registrando incidentes con drones. El gobernador de Bryansk, Alexander Bogomaz, informó que un ataque ucraniano con drones FPV alcanzó la aldea de Borshchovo durante la madrugada, dejando un civil herido.
También se emitieron alertas aéreas en la región de Volgogrado tras detectarse actividad de drones, aunque las operaciones aeroportuarias continuaron con algunos retrasos en vuelos comerciales.
Pese al aparente descenso momentáneo de los ataques de largo alcance, el conflicto entre Rusia y Ucrania sigue lejos de apagarse.



