¡Rusia golpea fuerte a Ucrania! Misiles y drones sacuden Kiev; se tambalea la tregua de Trump

El ataque ruso alcanzó objetivos militares, logísticos e industriales en varias regiones ucranianas, mientras un nuevo ataque con drones contra buques mercantes frente a Bulgaria eleva la tensión en el mar Negro y Trump insiste en que existe una tregua energética que Kyiv y Moscú no han confirmado plenamente.
KIEV / MOSCÚ / WASHINGTON
Rusia lanzó durante la madrugada de este martes una nueva oleada de ataques contra Ucrania, en momentos en que aumenta la incertidumbre sobre la supuesta tregua energética anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump.
La ofensiva combinó drones y misiles contra objetivos militares, industriales, logísticos y de infraestructura, según el Ministerio de Defensa ruso.
Ataque combinado sobre varias regiones
Durante la noche se reportaron explosiones en diferentes zonas de Ucrania, incluida la región de Kiev, mientras las autoridades ucranianas activaron sus sistemas de defensa aérea.
También se registraron ataques en Járkov, Zaporiyia, Dnipropetrovsk, Mykolaiv y otras regiones.
En Kiev, un edificio residencial fue alcanzado por un dron durante la noche. Las autoridades locales informaron de una mujer muerta y al menos cinco personas heridas.
En Járkov, un ataque con misiles dejó tres personas muertas y al menos 15 heridas, según reportes difundidos este martes.
Moscú dice que golpeó la infraestructura militar
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas atacaron instalaciones militares e industriales, centros logísticos, infraestructura ferroviaria y portuaria, además de objetivos vinculados con el suministro de material militar a las tropas ucranianas.
Según Moscú, entre los objetivos alcanzados figuraron instalaciones de producción militar, depósitos de drones y centros utilizados para el mantenimiento y transporte de equipos.
Estas afirmaciones corresponden a la versión oficial rusa y no todas han podido ser verificadas independientemente.
La infraestructura ferroviaria, bajo presión
Entre los objetivos mencionados por las autoridades rusas figura el depósito ferroviario de Darnitsa, en Kiev, que, según Moscú, es utilizado para reparar y mantener trenes empleados en el traslado de suministros militares y de doble uso.
El objetivo ruso parece concentrarse nuevamente en dificultar el movimiento de tropas, combustible, municiones y equipos hacia las zonas de combate.
También atacan depósitos de drones
Rusia afirmó haber atacado instalaciones destinadas al almacenamiento de drones en la región de Mykolaiv, así como centros logísticos utilizados para el abastecimiento de las fuerzas ucranianas.
El objetivo declarado por Moscú es golpear la capacidad logística y de producción militar de Ucrania.
El mar Negro vuelve a encenderse
Mientras la guerra aérea continúa sobre Ucrania, el mar Negro se convirtió nuevamente en escenario de ataques contra buques comerciales.
Dos embarcaciones fueron alcanzadas por drones frente a la costa de Bulgaria. Una de ellas se hundió y otra, el Chelsea 3, de propiedad ucraniana y bandera de Malta, resultó dañada.
El Chelsea 3 fue atacado por tres drones cuando se encontraba aproximadamente a 18 millas náuticas de la costa búlgara.
Los 15 integrantes de su tripulación fueron evacuados; cinco recibieron asistencia médica, pero ninguno sufrió heridas graves.
Bulgaria exige explicaciones
El primer ministro búlgaro, Rumen Radev, calificó el ataque como “absolutamente inaceptable” y anunció que su Gobierno solicitaría explicaciones.
Bulgaria también informó que, por el momento, no existe evidencia concluyente sobre quién ejecutó el ataque, aunque señaló que sus consecuencias favorecen a Rusia.
La tregua de Trump se tambalea
Todo esto ocurre apenas horas después de que Donald Trump anunciara una supuesta “tregua energética” entre Rusia y Ucrania.
Trump insiste en que Moscú y Kyiv aceptaron detener los ataques contra instalaciones energéticas.
Sin embargo, Ucrania sostiene que Rusia continuó atacando objetivos energéticos y el Kremlin tampoco ha confirmado claramente los términos de una tregua como la anunciada por el mandatario estadounidense.
La situación deja una contradicción evidente: mientras Washington habla de una pausa, los misiles y drones continúan cruzando el cielo ucraniano.
Trump vuelve a presionar a Zelenski
En medio de la escalada, Trump ha endurecido sus críticas contra Volodímir Zelenski y ha señalado que Ucrania necesita concentrarse en alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto.
El mandatario estadounidense también ha dicho que Vladimir Putin parece estar más interesado que Zelenski en alcanzar un acuerdo.
La presión sobre Kyiv aumenta precisamente cuando la administración Trump intenta utilizar el suministro de diésel ruso como una herramienta de negociación con Moscú.
El petróleo y el diésel entran en la ecuación
La nueva relación energética entre Washington y Moscú está generando fuertes controversias.
Trump autorizó temporalmente la flexibilización de sanciones para permitir exportaciones de diésel ruso, mientras Rusia se comprometió a aumentar sus suministros. Reuters informó que Moscú podría aportar más de 300.000 toneladas inicialmente y hasta 1,8 millones de toneladas antes de finalizar el año.
El movimiento pretende aliviar la presión sobre los precios de los combustibles, especialmente en Estados Unidos, pero también ha provocado críticas dentro del Congreso estadounidense y preocupación en Ucrania y Europa.
La guerra en etapa delicada
La guerra entra así en una etapa particularmente delicada: Rusia intensifica sus ataques contra objetivos ucranianos; Ucrania mantiene sus ofensivas contra infraestructura energética rusa; Trump intenta imponer una pausa; y Europa observa con creciente preocupación el acercamiento energético entre Washington y Moscú.
Mientras tanto, el invierno se acerca.
Y con él, una nueva batalla por la energía, el combustible y la capacidad de mantener funcionando las ciudades.
La guerra continúa. La diplomacia de Trump intenta frenarla, pero los misiles todavía llevan la palabra.



