¡Lula saca pecho! Celebra su triunfo y apunta a Trump y Netanyahu

El mandatario brasileño interpreta los resultados electorales de Brasil, Israel y Estados Unidos como una señal política internacional; Netanyahu perdió la mayoría parlamentaria y Trump sufrió un duro revés al perder los republicanos el control del Congreso.
BRASILIA.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aprovechó su reciente victoria electoral para lanzar un mensaje de alcance internacional, asegurando que Brasil no está dispuesto a someterse a las presiones de ninguna potencia.
En una transmisión realizada el jueves, el mandatario relacionó su reelección con los reveses políticos sufridos por Benjamín Netanyahu, en Israel, y Donald Trump, en Estados Unidos.
«En la misma semana en que yo gané, Netanyahu perdió en Israel. Y me parece que mi amigo Trump está perdiendo en Estados Unidos», expresó Lula, al establecer un paralelismo entre los resultados electorales de los tres países.
El gobernante brasileño fue más allá al calificar su victoria como un acontecimiento que trasciende las fronteras nacionales.
«Fue una victoria no solo para Brasil, sino para el mundo», manifestó, al considerar que el resultado constituye una señal para los países que defienden su autonomía política frente a las presiones externas.
Brasil desafía las presiones de Washington
Lula insistió en que el mensaje de las urnas fue contundente, al señalar que «el pueblo brasileño despertó para decir que Brasil no acepta ser el patio trasero de nadie».
La declaración tiene especial significado por los enfrentamientos políticos y comerciales que han marcado las relaciones entre Brasil y la administración Trump, particularmente por los aranceles estadounidenses y las diferencias sobre asuntos internacionales.
El pasado 25 de octubre, Lula consiguió su cuarto mandato presidencial, al derrotar en segunda vuelta al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El Tribunal Superior Electoral confirmó que obtuvo el 51,79 % de los votos válidos, frente al 48,21 % de su adversario.
Netanyahu pierde la mayoría que sostenía su gobierno
En Israel, las elecciones parlamentarias del 27 de octubre dejaron un panorama complicado para Benjamín Netanyahu. Su bloque obtuvo 53 de los 120 escaños de la Knéset, mientras la oposición encabezada por Gadi Eisenkot consiguió 48 y los partidos árabes alcanzaron 19.
Aunque Netanyahu conservó el bloque individual más numeroso, perdió la mayoría parlamentaria que tenía anteriormente y quedó a ocho escaños de los 61 necesarios para gobernar con mayoría propia. El resultado abrió un complejo proceso de negociaciones para intentar formar un nuevo gobierno.
Trump pierde el control de las dos cámaras del Congreso
En Estados Unidos, el Partido Republicano sufrió otro revés de consideración en las elecciones legislativas de medio mandato celebradas el 3 de noviembre. Los demócratas conquistaron el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, arrebatando a los republicanos la mayoría en ambas instituciones.
El resultado representa un golpe político para Trump, quien tendrá que enfrentar una oposición con capacidad para bloquear iniciativas legislativas, someter su administración a investigaciones y ejercer mayor fiscalización durante los dos últimos años de su mandato.
Una victoria que Lula quiere convertir en mensaje mundial
Las declaraciones del presidente brasileño reflejan su intención de proyectar la reelección como algo más que un triunfo partidario.
Lula busca colocar a Brasil en una posición de mayor protagonismo internacional y reivindicar su independencia frente a Washington.
También mantiene profundas diferencias con Netanyahu por la guerra en Gaza, conflicto en el que ha cuestionado duramente las operaciones militares israelíes y denunciado la destrucción y las muertes de civiles palestinos.
Así, mientras Lula celebra su continuidad en el poder, Netanyahu enfrenta dificultades para reconstruir su mayoría parlamentaria y Trump tendrá que gobernar con las dos cámaras del Congreso bajo control demócrata.
El mensaje del mandatario brasileño tiene una lectura política evidente: las urnas de tres países diferentes produjeron resultados que alteraron el panorama de poder de figuras que mantienen posiciones influyentes en la política internacional.



