Más de RD$10 millones para un pozo mientras Puerta de Hierro sigue sedienta

Residentes de las calles Sevilla, Granada y Salamanca llevan más de dos años reclamando agua potable, mientras cuestionan por qué no se ejecuta una alternativa técnica que podría resultar más viable y económica
Por Margarita de la Rosa00
En la urbanización Puerta de Hierro, en Santo Domingo, conseguir agua potable se ha convertido en una lucha cotidiana para decenas de familias residentes en las calles Sevilla, Granada y Salamanca.
Una situación que se prolonga desde hace más de dos años, sin que las autoridades de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) hayan ofrecido una solución definitiva.
Lo más desconcertante es que no se trata de una comunidad aislada, situada en una montaña remota o a cientos de kilómetros de una fuente de abastecimiento. Estamos hablando de tres calles de una urbanización del Gran Santo Domingo, rodeadas de sectores donde, según denuncian los vecinos, el agua llega con regularidad e incluso con suficiente presión.
No estamos pidiendo que se traiga agua de Marte. Estamos reclamando que se investigue por qué no llega a nuestras tuberías el agua que circula por las redes de distribución de nuestro propio entorno.
La historia de este reclamo no comenzó ayer.
El 19 de septiembre de 2024, representantes de la comunidad sostuvieron una reunión con personal de la CAASD. De aquel encuentro quedó una ayuda memoria que recoge compromisos y posibles alternativas para mejorar el suministro.
Uno de los planteamientos técnicos consistía en abrir una nueva cometida y colocar una conexión conocida como la Y, propuesta que debía ser elevada a las instancias superiores de la institución para su consideración.
También se habló de restablecer el suministro a los hogares afectados, algunos de los cuales acumulaban entonces catorce días sin recibir agua.
El 25 de septiembre de 2024, mediante una comunicación dirigida al entonces director general de la CAASD, Felipe Suberví Hernández, los residentes reiteraron sus reclamos. Ya en aquella fecha denunciaban la falta de soluciones y la necesidad de comprar camiones de agua a precios que oscilaban entre 2,500 y 3,000 pesos.
Dos años después, la situación continúa.
El 28 de septiembre de 2026, una reclamación fue registrada formalmente ante el Defensor del Pueblo, solicitando su intervención frente a la falta de respuesta efectiva de la CAASD.
Y apenas ayer, 15 de octubre de 2026, una nueva comunicación fue recibida por la institución, esta vez dirigida a Aladino de Jesús Ortiz Jiménez, director de Atención y Relaciones con la Comunidad, reclamando una inspección técnica, la ejecución de los trabajos necesarios y un plan provisional de abastecimiento.
Es decir, existen documentos, fechas, reuniones y constancias de recepción.
Lo que no existe, hasta ahora, es una solución efectiva y permanente.
La conexión que podría resolver el problema
Uno de los aspectos que más interrogantes genera es la existencia de una alternativa técnica planteada desde las propias conversaciones con representantes de la CAASD.
Según la ayuda memoria de septiembre de 2024, se consideró factible abrir una nueva cometida e instalar una conexión denominada Y, cuya finalidad sería mejorar el abastecimiento de la zona.
Los vecinos sostienen que esta posibilidad merece ser evaluada y ejecutada si los estudios hidráulicos confirman su viabilidad.
¿Por qué no se ha realizado una evaluación concluyente de esa alternativa? ¿Qué dificultades técnicas, presupuestarias o administrativas impiden su ejecución? ¿Existe algún informe que la descarte?
Son preguntas que la CAASD tiene la obligación de responder.






