NACIONALESReflexiones

Si quieres ser feliz, equilibrado y próspero, lee esto

REFLEXIONES...

 

Mensaje 4897

 

 AYUDAME A SALVAR UNA VIDA 

 

 

Hola, amigos, ¿qué tal? Merhaba, arkadaslar, ¿nasilsiniz?

REFLEXIONESLa verdad es que Dios es grande, no entiendo como existen personas que dicen que los milagros no existen, que no alcanzan a ver más allá de sus narices, que no ven, no escuchan, no sienten las cosas de Dios y si recibieran alguna manifestación del amor de Dios hacia ellos, les quieren buscar explicaciones sin reconocer su presencia.

En la Biblia, a las personas que no querían ver, reconocer o aceptar la presencia y las obras de Dios se les describe con diferentes términos espirituales y metafóricos, dependiendo del contexto.

El concepto más común y directo es el de «ciegos espirituales» o personas con el «corazón endurecido».

Jesús utilizó el término de ciegos espirituales frecuentemente, con esta metáfora se refería a los fariseos y líderes religiosos que, a pesar de presenciar sus milagros, se negaban a ver la mano de Dios. En el Evangelio de Juan (Juan 9:39-41), Jesús explica que sufre más el que cree que ve, pero está espiritualmente ciego.

De dura cerviz (o tercos), es una expresión muy común en el Antiguo Testamento (Éxodo 32:9). Dios y los profetas la usaban para describir al pueblo que endurecía su cuello y se negaba a volverse hacia la presencia divina.

Quienes veían las manifestaciones del poder de Dios, pero decidían no tener fe ni confiar en Él, eran los incrédulos.

En los libros de Sabiduría (como los Salmos y Proverbios), se le llama «necio» al que niega la existencia o la intervención de Dios en su vida. El Salmo 14:1 dice: «Dice el necio en su corazón: No hay Dios».

La Biblia enseña que cuando una persona rechaza repetidamente a Dios, su corazón se vuelve insensible (o «embotado»), impidiéndole percibir lo sagrado por el endurecimiento del corazón.

El apóstol Pablo menciona en 2 Corintios 3:14-15 que hay un «velo» espiritual que no les permite ver la verdad, el cual solo se quita cuando la persona se convierte al Señor.

Víctor Martinez piensa que, ser ciego espiritual, de dura cerviz, incrédulo, necio, insensible o de corazón duro, es tener un velo espiritual que no lo deja gozar de la presencia de Dios en su vida, es dejarse manipular por el maligno despreciando la presencia de Dios, el verdadero camino, la verdad y la vida.

Dichosos los que creemos ciegamente en el Señor, los que no tenemos que ver para creer y reconocemos en cada detalle de nuestras vidas la presencia de Dios, somos parte de los más felices, equilibrados y prósperos.

Este mensaje ha llegado a todos ustedes gracias al apoyo recibido por nuestra hermana Julissa Ángeles, bendícela, Señor.

Hasta la próxima.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba