Más préstamos en medio de crisis y crecientes críticas por endeudamiento público
Fundación Derechos Humanos Global cuestionó el manejo de los recursos públicos y exigió transparencia sobre el destino de préstamos anteriores aprobados para fines similares.

Por Rebeca Henríquez
Defensora de los derechos humanos
La Cámara de Diputados aprobó el miércoles dos nuevos contratos de préstamos por un total de 600 millones de dólares, destinados a programas de cambio climático y saneamiento en la zona turística de Punta Cana-Bávaro, en medio de crecientes cuestionamientos sobre el aumento de la deuda pública y la falta de resultados visibles de financiamientos anteriores.
Los empréstitos fueron sancionados durante la sesión ordinaria del hemiciclo y ahora pasarán al Senado para su eventual ratificación.
El primer préstamo, por 200 millones de dólares, fue firmado con la Corporación Andina de Fomento (CAF) y será ejecutado por el Ministerio de Hacienda y Economía para financiar políticas de mitigación, adaptación y resiliencia climática.
El segundo financiamiento, ascendente a 400 millones de dólares, fue suscrito con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y corresponde a la tercera fase del Programa de Saneamiento Universal y Reúso para Punta Cana-Bávaro. La iniciativa estará bajo responsabilidad del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA).
Según las autoridades, el programa busca ampliar la cobertura de agua potable y saneamiento, proteger acuíferos y fortalecer los servicios en una de las principales zonas turísticas del país.
Más préstamos y los mismos problemas
Aunque los legisladores oficialistas defendieron la aprobación asegurando que los recursos permitirán mantener la estabilidad económica y continuar obras prioritarias, sectores sociales reaccionaron con preocupación ante el constante endeudamiento estatal.
La Fundación Derechos Humanos Global sostuvo que la población tiene derecho a conocer en qué se invirtieron los fondos ya desembolsados y cuáles resultados concretos se obtuvieron con préstamos anteriores.
“Se anuncian nuevas fases, nuevos millones y nuevos préstamos, pero los problemas siguen exactamente igual”, expresó la entidad.
Ciudadanía exige respuestas sobre fondos anteriores
La aprobación de los nuevos financiamientos reactivó el debate sobre el uso recurrente de deuda externa para proyectos que llevan años ejecutándose sin soluciones definitivas.
Diversos sectores cuestionan que, en menos de dos años, el Congreso ha autorizado más de mil millones de dólares para programas relacionados con agua potable, saneamiento y resiliencia climática, mientras persisten deficiencias en los servicios básicos y problemas ambientales.
Las críticas se concentran en la falta de rendición de cuentas y en la repetición constante de programas por “fases”, sin que la ciudadanía perciba mejoras significativas.
“¿Dónde quedó el dinero de las fases anteriores? ¿Por qué seguir tomando préstamos si la gente no ve resultados?”, son algunas de las preguntas que comienzan a dominar el debate público.
Los préstamos ahora van al Senado
Tras ser aprobados en la Cámara de Diputados, ambos contratos deberán ser conocidos por el Senado de la República antes de su promulgación y ejecución por parte del Poder Ejecutivo.
Mientras tanto, crece la presión para que las autoridades presenten informes claros sobre el uso de recursos previos y garanticen mecanismos efectivos de fiscalización para evitar que el endeudamiento continúe aumentando sin soluciones concretas para la población.



